Apertura sin grandes movimientos en las plazas europeas (futuro Eurostoxx 50 -0,2%%, S&P 500 -0,3%, Nasdaq 100 -0,3%) ante unas negociaciones EE.UU.-Irán que progresan a pesar de un inicio bastante caótico de las mismas (la delegación iraní se negó inicialmente a participar en la foto conjunta con EE.UU., mientras que Trump amenazó con atacar Irán de nuevo si Hezbolá no detiene la lucha y advirtió que EE.UU. podría empezar a cobrar peajes si no hay acuerdo). A pesar de esas tensiones, el Estrecho sigue abierto, y el Brent -2% esta mañana a 79 usd/b, aunque acontecimientos como la explosión en el reinicio del complejo industrial de gas de Qatar (Ras Laffan) y las declaraciones de aseguradoras (“la seguridad del Estrecho es un juego hora a hora”, señal de que las primas de riesgo de guerra siguen elevadas) demuestran las complicaciones de la reapertura y normalización energética.
Entre lo acordado en las negociaciones iniciadas ayer entre EE.UU. e Irán, destacamos: 1) una hoja de ruta hacia el acuerdo final en 60 días, 2) una línea de comunicación directa para evitar incidentes y errores de cálculo, y 3) una "célula de desconflicto" que incluye a las partes y al Líbano para garantizar el alto el fuego en la zona. Araghchi (Ministro de Asuntos Exteriores de Irán) confirma que EE.UU. ha levantado las exenciones sobre las exportaciones de petróleo y petroquímica iraníes, además de levantar el bloqueo, liberar algunos activos congelados, a la vez que se habría lanzado el plan de reconstrucción.
Uno de los focos hoy en los mercados estará en Reino Unido, donde el primer ministro Starmer podría dimitir según The Guardian y otras fuentes. La semana pasada dimitió el ministro de Defensa Healey, y las encuestas muestran que con Burnham (Alcalde del Gran Mánchester que acaba de ganar un escaño parlamentario, lo que le abre la puerta a disputar el liderazgo del Partido Laborista y convertirse en Primer Ministro) los Laboristas recuperan entre 1 y 3 puntos sobre el partido Reformista, aunque no lo supera claramente. La libra cotiza cerca de mínimos de 2026 en 1,3181 dólares, pero el verdadero foco de atención estará en los gilts (deuda pública), que podrían sufrir (presión al alza en TIRes) si Burnham relaja las reglas fiscales.
De cara a esta semana, la atención de los inversores estará focalizada en la publicación de los indicadores macroeconómicos adelantados de actividad. En particular, se publicarán los índices PMI preliminares de junio (martes) en la Eurozona, Reino Unido, Japón y EE.UU., los cuales permitirán evaluar el impacto del shock energético previo en los sectores manufacturero y de servicios. Asimismo, en Alemania contaremos con la publicación de la encuesta de expectativas empresariales IFO de junio (miércoles), mientras que en España dispondremos del dato final del PIB del primer trimestre. No obstante, el dato macroeconómico más relevante de la semana será el deflactor de consumo privado subyacente de mayo (PCE) en EE.UU. (jueves), el indicador de inflación favorito de la Fed (por el momento), para el cual se estima una tasa interanual del +3,4% (vs +3,3% previo). En el plano corporativo, conoceremos los resultados trimestrales de FedEx (martes) y Micron Technology (miércoles).
A nivel de bancos centrales, hoy en China, la tasa prime de préstamo se ha mantenido sin cambios tanto a 1 año (3%) y como a 5 años (3,5%).
A destacar que el mercado podría centrarse, más allá de en la evolución de las negociaciones de paz durante los próximos dos meses, en las declaraciones y actuaciones de los bancos centrales, con la expectativa de una política monetaria restrictiva a corto plazo ante el daño ya infligido a la inflación por el conflicto de Irán. El mercado descuenta 2 subidas de +25 pb en los casos de la Fed, BCE y Banco de Inglaterra hasta el 1T27. La dirección de la Fed bajo el mandato de Kevin Warsh apunta hacia una etapa de menor transparencia y una mayor beligerancia contra la inflación. Con un precio del petróleo Brent en torno a 80 usd/b, se aliviarán las tensiones inflacionistas a medio plazo, pero las bolsas globales deberán justificar sus valoraciones apoyándose en el crecimiento recurrente de los beneficios empresariales antes que en la expansión de múltiplos en un entorno de tipos más restrictivos. Consideramos que el mercado continuará mostrando volatilidad a lo largo de estos dos meses de negociaciones, teniendo en cuenta que las bolsas se sitúan en zona de máximos (en muchos casos explicados únicamente por unas pocas compañías, concentración excesiva), y con la próxima temporada de resultados a la vuelta de la esquina (mediados de julio).