Varias cadenas de supermercados en Francia e incluso bancos de sangre del país han sido blanco de ciberataques en las últimas semanas. La geopolítica ya no es un simple contexto para las empresas, sino un factor que determina directamente su ciberseguridad. En la presentación del informe "Seguridad en tiempos de incertidumbre elaborado por la Fundación ESYS, su presidente Carlos López Blanco incidió en la especial peligrosidad de este tipo de ciberataques , “pues su objetivo no es obtener un beneficio económico, sino causar el máximo daño posible. Además, suelen responder a estrategias a largo plazo, orientadas a obtener información sensible y alcanzar objetivos estratégicos”.
A través de un sistema de indicadores propio de la Fundación ESYS, el informe refleja avances en la gobernanza en ciberseguridad de las grandes compañías españolas, por primera vez con una comparativa de dos años, de 3,0 a 3,25 sobre 5, mientras que las pymes pasan de 1,0 a 1,61 puntos.
En el ámbito institucional, el Índice de Madurez Regulatoria y Gobernanza Pública se sitúa en 2,25 sobre 5, frente al 2,4 de la edición anterior. Este retroceso refleja las dificultades que persisten en el desarrollo del marco normativo, en un momento marcado por la transposición pendiente de las directivas europeas NIS2 y CER.
Asimismo, el 64,3% de las organizaciones españolas reconoce que la situación geopolítica afecta directamente a su ciberseguridad. Los ataques contra infraestructuras esenciales y la actividad de grupos vinculados a Estados obligan a las empresas a revisar sus medidas de protección, y a ello se suma el riesgo que supone depender de proveedores tecnológicos compartidos. De hecho, el 65% de las grandes empresas europeas considera estas dependencias su principal obstáculo para mejorar la resiliencia, según el informe Global Cybersecurity Outlook 2026, citado en el estudio.