Por la Ciudad Financiera de la entidad pasaron numerosos ponentes de gran prestigio, como la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá o el director general del Banco de Pagos Internacionales y candidato español a dirigir el BCE, Pablo Fernández de Cos.
En el discurso de bienvenida, la presidenta Ana Botín habló del riesgo en Europa de que el bajo crecimiento se vuelva estructural. Por eso reivindicó el papel del sector financiero como motor de ese crecimiento y reclamó menor presión regulatoria para las entidades. Asimismo, se centró en las prioridades estratégicas del sector, que en su opinión pasan por la inversión en datos e inteligencia artificial; en las redes del sistema energético, en viviendas asequibles y en la industria de defensa.
Posteriormente Botín participó en una charla informal con Kristalina Georgieva. La directora del FMI analizó la economía mundial y el papel de los bancos para impulsar inversión, productividad y prosperidad. Advirtió de que muchos gobiernos tienen dificultades para contener el gasto y bajar la deuda, y defendió ordenar las cuentas públicas tras las crisis.Su mensaje incluyó la necesidad de "cortarle la cabeza al populismo".
Otro encuentro significativo fue la entrevista que Héctor Grisi, CEO de Banco Santander, realizó al gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá y que giró en torno al crecimiento y estabilidad en el sector bancario. Escrivá situó la fragmentación como el gran freno para dinamizar el crédito en Europa: «Hay tantos elementos que dan lugar a fronteras nacionales que limitan la posibilidad de prestar servicios bancarios a escala europea». Para el gobernador, lo que importa es que el sistema bancario esté «muy bien preparado para respaldar el crecimiento y apoyar toda la inversión que necesita llevarse a cabo».
El gobernador del Banco de España también se pronunció sobre la IA. Constató que Europa no ha estado presente en la primera ola del desarrollo de esta tecnología, aunque tiene muy buenos investigadores.El problema, según él, es que esos investigadores se marchan porque en Europa no se recompensa suficientemente el éxito, ni se acepta el fracaso en innovación. Es un problema cultural antiguo que también se refleja en la regulación.
También habló de IA Pablo Fernández de Cos, que dedicó su discurso a las amenazas y oportunidades que supone para el sector financiero. El director general del BIS cree que aún está por ver si la IA reduce o amplía la brecha entre economías, algo que dependerá de la inversión en infraestructura digital y habilidades, de la competencia, de la gobernanza de los datos y de tener instituciones sólidas. "Para los bancos centrales, la IA no cambia el modelo, pero hace la economía más difícil de entender, lo que eleva la importancia de la medición y el juicio", explicó.