Jens Eisenschmidt (analista macro Europa) resume las principales conclusiones de un viaje a Berlín junto a responsables políticos y expertos en política económica y defensa. El mensaje principal apunta a una aceleración de la agenda reformista alemana antes del verano , con el foco en pensiones, mercado laboral, defensa e inversión pública. Aunque la implementación seguirá siendo gradual, las autoridades buscan enviar una señal más clara de compromiso con el crecimiento estructural y la competitividad de la economía alemana.
La reforma de pensiones emerge como uno de los principales focos para los mercados con crecientes expectativas de una mayor orientación hacia sistemas parcialmente capitalizados y una mayor asignación a mercados financieros, siguiendo modelos similares al sueco. Esto sería positivo para Gestoras de Activos, Plataformas de Inversión y Bancos con exposición a Alemania, como DWS, flatexDEGIRO, Deutsche Bank, BNP Paribas, UBS o Amundi y podría favorecer un mayor desarrollo de los mercados de capitales europeos.
En defensa, el mensaje de los expertos consultados apunta a que el momentum de pedidos sigue intacto, aunque más retrasado de lo esperado por el mercado. El principal cuello de botella ya no es la falta de presupuesto, sino la capacidad de ejecución del sistema de procurement y la necesidad de expandir capacidad industrial. Aunque las reformas para acelerar adjudicaciones avanzan lentamente, existe una elevada convicción en que el ritmo de contratación se acelerará significativamente hacia final de año permitiendo alcanzar el objetivo gubernamental de 120 bn de euros en gasto en defensa frente al run-rate anualizado actual de aproximadamente 83 bn de euros.
El presupuesto de 2027 y el fondo de infraestructuras continúan siendo piezas centrales de la estrategia de crecimiento alemana. El Gobierno mantiene el objetivo de reforzar la inversión pública mediante un fondo de 500 bn de euros con horizonte de un año, aunque distintos interlocutores reconocen que el despliegue del gasto probablemente será más gradual de lo previsto inicialmente. Aun así, la flexibilidad temporal del fondo, la posibilidad de trasladar recursos entre ejercicios y los compromisos de inversión de largo plazo deberían favorecer la expansión de capacidad y limitar presiones inflacionistas asociadas al aumento del gasto. En paralelo, el denominado “Germany Fund”, diseñado para movilizar capital privado mediante garantías públicas, se percibe como otra herramienta relevante para impulsar inversión y crecimiento, aunque su implementación completa todavía requerirá tiempo.
Las reformas laborales y fiscales también forman parte del paquete que el Gobierno busca aprobar antes del verano. Entre las medidas discutidas destacan una posible relajación de la protección frente al despido para salarios altos o pequeñas compañías, así como el paso desde un límite diario de horas trabajadas hacia un marco semanal alineado con la regulación europea.
En materia fiscal, el objetivo sería aliviar la carga sobre rentas medias y bajas, aunque condicionado por la necesidad de compensar el impacto presupuestario mediante mayores ingresos o recortes de gasto. Más allá del efecto directo sobre renta disponible, las autoridades consideran que estas medidas podrían incentivar la oferta laboral en un contexto marcado por el envejecimiento demográfico y la reducción de la fuerza laboral.