“Con un consumo eléctrico un 17% menor que en 2020, hemos pagado un 25% más”
“Lo que ahora está saliendo por la puerta se ha vendido hace un año, con una previsión de costes que se ha ido al traste; Por suerte, no somos una industria muy intensiva en consumo energético, pero evidentemente lo notaremos porque esto es Burgos y calentar toda la nave -donde trabajan 200 de las 400 personas de la plantilla- es muy caro y nuestra previsión es que se va a duplicar... Pienso en algunos de nuestros proveedores, como son las fundiciones, que sí son muy intensivos y para quienes estos precios de la luz son un auténtico drama”.Carmen Pinto, consejera delegada de Nicolás Correa“Lo que ahora está saliendo por la puerta se ha vendido hace un año, con una previsión de costes que se ha ido al traste; Por suerte, no somos una industria muy intensiva en consumo energético, pero evidentemente lo notaremos porque esto es Burgos y calentar toda la nave -donde trabajan 200 de las 400 personas de la plantilla- es muy caro y nuestra previsión es que se va a duplicar... Pienso en algunos de nuestros proveedores, como son las fundiciones, que sí son muy intensivos y para quienes estos precios de la luz son un auténtico drama”.
FOTOGRAFÍA: César Manso •
La pandemia dañó las cifras de Nicolás Correa, como las de casi todas las empresas, pero no ha significado una debacle. De hecho, los ingresos ya están en niveles pre-pandemia, y todo gracias a China ¿no es así?
En buena parte, sí. A nosotros la pandemia nos afectó, sobre todo, en la operatividad, muchísimo más que en el resultado, ya que el 90% de lo que hacemos lo exportamos a diferentes países del mundo y, efectivamente, nuestro primer mercado es China. Nosotros fabricamos aquí, en Burgos, la máquina completa, nuestros clientes vienen a recepcionarla, a verla, y después la montamos en su casa. Por eso, nos cambió mucho el modelo de negocio. Los clientes, de repente, no podían venir, pero nosotros tampoco podíamos ir. Afortunadamente, en China tenemos una estructura propia con la que pudimos manejarnos, mientras que en el resto del mundo empezamos a trabajar con nuestros agentes de una manera más próxima y ahí dimos un salto cualitativo.
EL PERSONAJE
Carmen Pinto - Del taller al timón
Carmen Pinto (Burgos, 1973) es ingeniera superior industrial, especialidad en Mecánica e Intensificación en Máquinas, y con un MBA en Escuela IDECESEM.
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Tras pasar por la Universidad de Valladolid y RENFE entró en Nicolás Correa en 2002, donde ha dirigido casi todas las áreas técnicas: Calidad, Producción por Mecanizado y Montaje. En 2013 asumió la dirección general, en 2015 entró en el Consejo y en 2017 fue nombrada CEO de la compañía.
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Nicolás Correa es un fabricante de fresadoras creado en 1947 y que el pasado año facturó 74 millones de euros, el equivalente a su actual capitalización (cotiza en Bolsa desde 1989), con un beneficio de casi el 10% Es el único fabricante de maquinaria pesada español ubicado fuera del País Vasco.
¿Y en el tema de los resultados?
Aquí confluyen dos aspectos. Desde que recibimos un pedido hasta que sale, pueden pasar desde seis meses a un año y medio, dependiendo de la complejidad de la máquina. Entonces, empezamos el año con una buena cartera, que nos permitió trabajar en el primer semestre más o menos con normalidad, dentro de los límites que imponía la pandemia, pero no tuvimos que parar. Además, la pandemia empezó en China a finales del 2019, cuando estaban aquí nuestros expatriados, pero antes de que la situación empeorara hacia el año nuevo chino, tuvieron tiempo suficiente de volver, así que cuando se cerraron las fronteras en Europa en marzo, teníamos a nuestra gente allí. Con lo cual, aquel mercado lo tuvimos a pleno rendimiento mientras Europa estaba cerrada, y además recibiendo muchos incentivos del gobierno chino. En esa segunda parte del año recibimos muchos pedidos de China, que hicieron que la temporada no fuera de mínimos, como en otras industrias. Luego, a partir de octubre, volvimos a recuperar los mercados europeos, con algunos mercados despuntado significativamente, como fue el caso de Italia. En definitiva, mantuvimos producción todo el año.
Italia se ha convertido en un motor europeo con sus políticas para incentivar la inversión, como el ‘iper ammortamento’ (amortizar más en menos tiempo)”
¿Por qué Italia? ¿Qué ha sucedido para tener ese comportamiento destacado?
Se han implementado unas políticas claramente incentivadoras de la inversión, que han convertido a Italia, en nuestro caso y en las industrias que atendemos, en el motor de Europa. No conozco en detalle esas políticas, pero sí el hecho de que ha habido mucho consenso sobre la necesidad de mover la economía e invertir. Son medidas básicamente fiscales, como el “iper ammortamento”, que es amortizar más y en menos tiempo, y que permiten que se renueve la maquinaria en pro de la digitalización y de la industria 4.0. Gracias a estos instrumentos, nuestros clientes italianos se han decidido a invertir. La inversión en maquinaria per cápita de Italia barre a la que hay en España. Alemania también está despertando pero es donde más ha costado.
¿Alemania se les ha resistido?
Sí, sin duda para nosotros ha sido y sigue siendo un reto. Seguramente también porque hemos tenido el foco colocado en otros países, en los últimos años en China. Es igualmente cierto que Nicolas Correa tiene mucha tradición en Alemania, históricamente hemos vendido muchas máquinas en el país, pero no hemos estado igual de activos que en otros sitios. Por eso, respecto al volumen que representa Alemania, para nosotros sí es un reto. Así como en Italia ya hemos empezado a consolidarnos, en Alemania estamos poniendo el foco.
¿Qué parte de nuestro know how industrial podemos trasladar a una potencia como Alemania? ¿Es una misión posible enseñarles algo?
Primero de todo, la Marca España como fabricante de máquina herramienta allí tiene valor. Y desde luego, de fresadoras podemos enseñarles mucho, y tecnológicamente no debemos tener ningún complejo. Nicolás Correa allí es considerado top porque estamos en proyectos de primerísimo nivel. Lo que nos falta en Alemania es volumen. Tenemos buenos resultados, pero discretos, y queremos dejar esa discreción.
China ¿Cuánto puede suponer?
Si hablamos de facturación en un año normal puede suponer en torno al 25%, pero el año pasado, por ejemplo, pesó mucho más. Para nosotros China es el primer mercado, al menos por países. Por regiones, tiene más peso Europa.
El 90% de lo que hacemos lo exportamos a una veintena de países, el 25% a China, donde lo que se sigue vendiendo es la máquina hecha en Burgos, que tiene más tecnología y un valor diferencial”
Allí tienen oficina comercial y también producción, ¿verdad?
En principio en el 2006 creamos una Joint Venture con un socio chino para producir allí. Esta filial, en la que éramos mayoritarios, funcionó sin sobresaltos y nos reportó muy buenos resultados durante muchos años, pero nos dimos cuenta que para una empresas europea es muy difícil controlar lo que sucede en tu fábrica china si no estás presente. Entonces, en 2016, cedemos un 10% a nuestro socio chino, dejamos de ser mayoritarios y ya no se contempla como filial, aunque nuestra participación sí nos permite derecho a veto, dadas las particularidades de este mercado. En ese mismo momento desarrollamos otra filial, esta sí con capital 100% nuestro, para todo el tema comercial y de servicio técnico y la desplazamos a Shangai. La anterior filial estaba ubicada en Kunming, cerca del Tibet, en el suroeste, una zona que no era especialmente industrial. Desde Shangai comercializamos las máquinas, tanto las que fabricamos en China, como las que fabricamos en España, pero las que se hacen allí son sólo para el mercado doméstico, no se exportan. Sin embargo, lo que se sigue vendiendo mayoritariamente en China es la máquina hecha en Burgos porque es lo que tiene un valor altamente diferencial, más tecnología, pero nos resulta ventajoso mantener la pata industrial en China, ya que en cualquier momento puede ser conveniente para nuestra estrategia.
¿Qué se queda aquí en España de la producción de Nicolás Correa?
El 90% de lo que se hace en el grupo se exporta, el 25% a China, otra parte muy importante a los mercados europeos, Alemania, Italia, Reino Unido y Francia, cuyo peso varía según los años, y luego hay un goteo hacia otros países porque en un año normal vendemos a 20 países. Así que el 10% es para el mercado nacional. La industria en España está en otras cifras, sobre todo a niveles de inversión, porque lo cierto es que España es una potencia industrial y tenemos verdaderas joyas. Nos falta creernos que podemos ser un país industrial de primer orden. Cuando pensamos en industria en España, la cabeza se nos va directamente al País Vasco, y es lógico, pero hay otros polos industriales de peso como Burgos, por ejemplo, donde también están empresas potentes como Grupo Antolín o L’oreal España. Desde Burgos se puede llegar a 20 países en el mundo, con nuestras marcas y nuestras maquinas, para la aeronáutica, la automoción, para el sector naval... Hay que fomentar la industria, es la única garantía para tener un empleo de calidad y la seguridad de un futuro.
Es muy habitual escuchar decir que en España no se cuida la industria. Lo cierto es que no hay políticas específicas, ahora se habla de desarrollar una estrategia nacional, de alcanzar un Pacto de Estado por la industria que propicie una Ley de Industria…
Entiendo que todos estos procesos son complejos, hay que encajarlos en los planes estratégicos a nivel país, a nivel gubernamental etc. Yo no diría que no se cuida la industria en España, lo que sí que creo es que hay que incentivarla más. Todos los gobiernos quieren cuidar la industria pero el problema es que hay que encajarlo y para eso hay que tener la voluntad de verlo en sí mismo como proyecto de país. No sé cómo podría articularse, pero claramente se necesita más inversión. Luego hay otra parte que también es cultural. Cuando hablamos de la formación profesional, de los perfiles de trabajo para la industria, al margen de ver la escasez de mano de obra, también es evidente que esta formación ha sido la gran degradada. La pregunta no puede ser ¿tú vas a estudiar o vas a hacer FP?, sino ¿vas a seguir estudiando? ¿Y qué vas a elegir, bachillerato o FP? La formación profesional es estudiar. En Nicolás Correa bebemos mucho de la FP, de perfiles mecánicos, mantenimiento, robótica, mecatrónica, etc. El desarrollo profesional que puede tener un técnico que venga a trabajar aquí es muy interesante, va a poder viajar por todo el mundo porque nuestras máquinas se montan en esta fábrica, se desmontan y se llevan al cliente. Parece que decir plan de carrera y formación profesional son conceptos contrapuestos y no lo son. De hecho, Burgos tiene una gran capacidad de desarrollo industrial porque siempre ha sido una potencia en la formación profesional. Nicolás Correa nació en Eibar hace casi 75 años y cuando se estaba desarrollando este polo industrial decidió trasladarse a Burgos...
La empresa vino a Burgos porque aquí estaban los jesuitas, que desarrollaban las maestrías industriales”
¿Podría explicar de qué manera tuvo que ver en ese cambio esa apuesta por la FP?
Al margen de las facilidades para que las empresas vinieran, hay otro factor que hace que Nicolás Correa, el fundador de la empresa, se decante por Burgos, y es que en la empresa que él tenía en Eibar había muchos trabajadores de nuestra ciudad porque aquí estaban los jesuitas que desarrollaban las maestrías industriales y las empresas que había no eran capaces de absorber a todos los estudiantes que se preparaban, de manera que tenían que marcharse al País Vasco, que es donde estaban los altos hornos, la máquina herramienta etc. Uno de los motivos para venirse a Burgos es ese, que van a tener gente formada de la que nutrirse. De ese caché que tenía la formación profesional, pasamos a un gran desprestigio, en cierto modo porque vestirse por la mañana con un mono, no es lo mismo que vestirse con una corbata...
¿Tienen mujeres en el taller?
Lo primero de todo es que para llegar hay que empezar. Yo vengo del taller, empecé mi andadura en el I+D, donde estuve muy poquito tiempo porque un director industrial me comentó que quedaba vacante un puesto en taller, en la parte de calidad, y a partir de ahí, y hasta llegar a los despachos, mi trabajo siempre fue en talleres. Yo soy ingeniera mecánica, pero todo mi conocimiento del negocio lo adquirí allí, y también de lo que tanta gente tan generosa, hombres en su mayoría, me han enseñado en el taller. La incorporación de la mujer en las oficinas se va consolidando, aunque en la parte de las ingenierías, tras el boom de los últimos 10 años, ahora mismo está en retroceso, algo para lo que no tengo explicación. Los hombres lo tienen más fácil por una cuestión cultural, desde pequeños juegan con coches y se hacen ingenieros, pero para las mujeres la ingeniería es algo muy etéreo a no ser que tengan un ingeniero en su entorno más cercano. Como sea, nosotros tenemos la obligación de que sea una opción para las mujeres llegar a la parte técnica, a la parte de talleres, pero en un sitio como Burgos, que es una potencia en la formación profesional, en un año igual pueden salir graduadas 5 mujeres frente a 500 hombres, y así es imposible. Antes de contratar a mujeres para el taller, tenemos que lograr que la formación profesional sea una opción bien vista, equiparada a una licenciatura universitaria.
En septiembre, el sector industrial español pagó el precio más alto de toda Europa: 102 €/Mwh frente a 43 € en Francia y 69 € en Alemania ¿Cómo se han reflejado en la factura de la compañía?
Habiendo implementado en la planta un montón de medidas encaminadas a reducir nuestra huella de carbono, que afortunadamente hemos recortado, pensábamos que contaminar menos y ser más eficientes nos iba a reportar un ahorro. Sin embargo, habiendo consumido un 17% menos que el año pasado, hemos pagado de factura un 25% más. Esto es un drama porque todos esos esfuerzos no nos han llevado al ahorro esperado. Por suerte, no somos una industria muy intensiva en el consumo energético, pero evidentemente lo notaremos porque esto es Burgos y calentar toda la nave es muy caro y nuestra previsión es que se va a duplicar... Pienso en algunos de nuestros proveedores como son las fundiciones, que sí son muy intensivos y para quienes estos precios de la luz son un drama auténtico porque no se pueden repercutir a los productos. Nosotros también lo tenemos difícil. Hay que tener en cuenta que lo que ahora estamos sacando por la puerta se ha vendido hace un año con una previsión de costes que se ha ido absolutamente al traste. Al final la reducción de la huella de carbono nos ha ayudado a que esto no se nos vaya de las manos.
¿Cómo se van a materializar los fondos europeos? No lo sé, y no sé si alguien lo sabe”
Acerca de los fondos europeos ¿Quién es su interlocutor y qué van a suponer para una empresa como esta?
Justo hoy la directora de tesorería y el director de I+D están en una reunión sobre los fondos. En reuniones previas sí que parecía que estaban claras las líneas en las que el grueso del dinero se iba a repartir, en la parte de digitalización, modernización, etc. Casi creo que teníamos más información antes que ahora porque también se incluía la preparación de los PERTES, cómo encajarlos, etc. La cuestión es que tenemos distintas líneas de comunicación, y una de ellas, es por supuesto, la Junta de Castilla- León. Para nosotros es un momento muy bueno. Después de 4 años en los que hemos consolidado nuestros números, estábamos listos para acometer el cambio de la digitalización con el fin de garantizar el futuro. Es verdad que nuestros clientes son muy tradicionales, pero también que viven un cambio generacional que aspira a que las máquinas se paren lo menos posible, que se atiendan de manera más autónoma, etc, etc. Para darles eso, nuestras máquinas y nuestros procesos de fabricación también tienen que adecuarse. Para mí, eso es el 4.0 del que tanto se habla: adaptarse a las necesidades de nuestros clientes, aprovechando las nuevas tecnologías como el 5G o el gemelo digital. En definitiva, dar un paso más. Ya teníamos muchos proyectos maduros para nuestros productos y nuestros procesos productivo, así que en el momento en que nos dicen que va a haber unos fondos europeos, se nos abre una oportunidad buenísima. Todo lo que teníamos pensado hacer en los próximos 10 años, con este impulso puede hacerse quizás en tres o cuatro años.
¿Les ha llegado alguna noticia sobre la cuantía, fechas, condiciones, etc?
Acudimos a las manifestaciones de interés que convocaron los distintos ministerios. Junto con la Asociación de fabricantes de Máquina Herramienta, a la que pertenecemos y en la que tenemos un lugar en el Consejo, hemos estado muy activos, se ha elaborado un PERTE, pero no sabemos cómo todo eso se va a materializar, y no sé si alguien en realidad lo sabe. Las manifestaciones de interés y los PERTEs se supone que eran para ayudar al gobierno en las líneas directrices que había que tener. El PERTE de la movilidad eléctrica sí es una realidad y a partir de la experiencia que haya con ese, se verán los demás. En nuestro caso, pese a ser la máquina herramienta española una potencia en el mundo, dentro de eso es un subsector, y seguramente no tendremos un PERTE como tal para nosotros, ni una línea estratégica clara sobre la máquina herramienta, estaremos ubicados en un paraguas más grande. Tendremos que esperar a que eso se materialice para concurrir. Lo que sabemos es que la directriz principal viene de ministerios, saldrán unas bases, y donde tengamos esa cabida, concurriremos con proyectos concretos.♦