Galp y Moeve cancelan el proyecto de integración de sus negocios de downstream. La noticia fue anunciada en enero. Ahora la guerra en Irán ha provocado un aumento de los márgenes del refino y hace muy difícil acordar una valoración a largo plazo. No hay intención de retomar conversaciones a medio plazo.
En el comunicado que han firmado ambas compañías, dicen textualmente que "no alcanzaron unos términos definitivos que cumplieran sus respectivos criterios estratégicos y financieros para respaldar una alianza duradera y generadora de valor".
El proyecto estaba centrado en la creación de dos joint ventures. Por una parte, de refino a través de la integración de las refinerías de Sines (Galp) y de Algeciras (Moeve), un proyecto que habría permitido una plataforma de 700.000 bd de capacidad. Por otra, de Retail mediante la unión de ambas marcas que habría sumado 3.500 estaciones de servicio. El mercado daba por hecho el cierre de la operación que ya se encontraba en una fase final de negociación.
Al margen del factor geopolítico por el conflicto en Oriente Próximo, otra de las motivaciones de la ruptura de la integración ha sido un factor puramente portugués, ya que en el país vecino hubo mucho ruido porque Sines es la única refinería que queda en el país. Hubo desde el Partido Comunista Portugués hasta sindicatos alertando de "vender nuestra única refinería a una multinacional extranjera".
Ahora tanto Moeve como Galp retomarán sus caminos en solitario. Moeve seguirá centrada en su estrategia Positive Motion- ser líder en hidrógeno verde (proyecto de 300 MW y más de 1.000 M€ en Andalucía) y biocombustibles. Su estrategia nunca dependió de la fusión. Mientras tanto, Galp mantendrá sus planes propios y su refinería de Sines bajo control nacional.