Doble golpe a los mercados globales que frenan en seco el optimismo reinante hasta ahora. Las bolsas asiáticas registran caídas generalizadas por primera vez en seis sesiones (Japón -1,3%, Hong Kong -2,3% y Corea -2,3%), con futuros apuntando a una apertura a la baja en Europa y EE.UU. (S&P 500 -0,4%, Nasdaq -1,0%).
Escalada en las tensiones geopolíticas en Oriente Medio tras los nuevos ataques aéreos de EE.UU. sobre posiciones iraníes y la imposición de sanciones para prevenir que se beneficien del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz (Trump ha declarado que se trata de aguas internacionales, que ninguna nación controlará y que EE.UU. se encargará de garantizar la seguridad de la navegación en el mismo sin especificar como lo logrará) , que alejan la posibilidad de un acuerdo de paz. La reacción del mercado es clara: el petróleo Brent se acerca a los 96 usd/b (+3%), y el dólar se fortalece como activo refugio.
El segundo evento proviene del frente monetario con varios Bancos Centrales endureciendo el tono. De forma inesperada, el Banco de Corea (BOK) ha adoptado un tono más duro ("hawkish"). Este movimiento se suma a las recientes declaraciones de la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, quien afirmó estar preparada para subir los tipos de interés si la inflación persiste, ya que, en su opinión, el riesgo sobre la misma se mantiene al alza (T-bond 4,53%, Bund 10 2,68% .
El resultado de la combinación de ambas circunstancias es una huida generalizada del riesgo. Los inversores recogen beneficios ante un escenario de mayor inflación por el lado de la energía y bancos centrales más restrictivos.
A nivel macro, hoy será el día más relevante de la semana, con citas importantes a uno y otro lado del Atlántico. En EE.UU., la atención se centrará en el deflactor del consumo privado subyacente de abril (+3,3%e vs +3,2% anterior), medida de inflación preferida de la Fed, al menos hasta el momento. Del mismo mes se publicarán ingresos (+0,4%e vs +0,6% anterior) y gastos personales (+0,5%e vs +0,9% anterior), que permitirán calibrar la salud del consumo americano. Asimismo, conoceremos la primera revisión del PIB 1T26 anualizado (+2%e vs +2% preliminar) y el componente de consumo privado (+1,6%e vs +1,6% preliminar). En la Eurozona, el foco estará en las confianzas de mayo (económica, industrial, servicios, consumidor), que seguirán recogiendo el impacto negativo del shock energético.