El Departamento de Transporte de Georgia (GDOT) ha adjudicado a Ferrovial, a través del consorcio Top End Mobility Group (con Tikehau Star America), la concesión de la I-285 East Express Lanes en Atlanta: 19 millas de carriles de peaje dinámico durante 50 años. Según la prensa local, la oferta incluye 8.900 millones de dólares de diseño y construcción y un valor de concesión de 23.600 millones de dólares, más 515 millones de dólares de reembolso de costes al estado. Las obras comenzarían en 2028 y la primera fase abriría en 2034.
Es la segunda gran adjudicación de managed lanes en EE. UU. en dos meses, tras la I-24 de Tennessee. Refuerza el liderazgo de la compañía en un negocio con capacidad para fijar tarifas y da visibilidad a su división de construcción desde 2028, aunque hay diferentes riesgos a tener en cuenta.
El mercado consideramos que se está centrando en la financiación y pone en duda los retornos de los proyectos. Entre ambos proyectos suman unos 18.100 millones de dólares de construcción y más de 48.000 millones de dólares de valor de concesión ofertado, muy por encima de las ofertas de los competidores. La compañía sostuvo que no necesitará ampliar capital y que financiará el equity con los dividendos de sus activos, manteniendo el rating BBB. Pero el capital requerido, el calendario de pagos y la rentabilidad no se conocerán hasta el cierre financiero. La acción llegó a ceder un 4,5% tras conocerse la noticia. El aumento de visibilidad en los próximos meses debería actuar como catalizador de la cotización.
A corto plazo, la cotización seguirá condicionada por la falta de visibilidad sobre el capital y la rentabilidad para el accionista. A medio plazo, el valor dependerá de que los retornos respondan a lo anunciado por la compañía (TIR de doble dígito en la I-24). Aunque el aumento de competencia en los concursos de este tipo de activos pueda suponer una reducción de los altos rendimientos obtenidos en activos similares en el pasado, seguimos confiando en la capacidad del grupo para generar valor para el accionista a largo plazo y en la capacidad del balance para hacer frente a las inversiones, por lo que pensamos que las recientes caídas en la cotización, cercanas al 30% desde los máximos de junio, ofrecen una atractiva oportunidad para posicionarse de cara al largo plazo.