Aunque la adopción de la IA se ha generalizado, las arquitecturas de datos heredadas limitan cada vez más la capacidad de las organizaciones para escalar de forma segura y eficiente. Esta es la principal conclusión del estudio The Great AI Re-Architecture, encargado por la compañía de Big data y análisis de datos Cloudera y realizado por Wakefield Research. Así, un 84% de las organizaciones españolas considera que su arquitectura de datos necesita una revisión profunda, un dato que se sitúa por encima de la media global (72%).
Tras encuestar a 1.500 técnicos y responsables TI a nivel global, el informe revela que la IA provoca una reconfiguración de la infraestructura empresarial. De esta manera, a medida que las organizaciones incorporan la IA al conjunto de su negocio, resulta imprescindible disponer de una infraestructura diseñada para escalar estas soluciones. Como consecuencia, 6 de cada 10 (63 %) afirma que la implementación de la inteligencia artificial ha cambiado en mayor o menor medida sus prácticas de almacenamiento y arquitectura de datos.
Las compañías se están replanteando no solo dónde residen los datos, sino cómo se gestionan, se gobiernan y se ponen a disposición de los sistemas de IA. En este sentido, la transición masiva desde arquitecturas de datos heredadas hacia entornos híbridos se vuelve crucial.
Casi la mitad (49%) de las organizaciones españolas ha trasladado cargas de trabajo de IA desde la nube pública a la nube privada o a infraestructura on-premise durante el último año. Y, de cara a los próximos dos años, estas organizaciones pretenden combinar varios enfoques de infraestructura, con predominio de la nube pública y del modelo híbrido: el 35 % prevé aumentar su gasto en la nube y el 31 % priorizará un enfoque híbrido, mientras que el 17 % invertirá más en el edge y el 16 % en on-premise.
La gobernanza y el cumplimiento, principal freno para los proyectos de IA
Cerca de la mitad (49 %) de las compañías españolas considera que mantener una gobernanza eficaz se ha vuelto más difícil con la integración de la IA, aunque este último dato está por debajo del 65 % de la región EMEA. De hecho, la seguridad, la gobernanza y el cumplimiento figuran como los principales motivos de los cambios en la infraestructura de IA para un 32% de los encuestados.
En este contexto, marcado por las exigentes normativas europeas, el 98 % de las organizaciones españolas ha retrasado o cancelado proyectos de IA en los últimos doce meses por desafíos de gobernanza y cumplimiento normativo.
“Muchas empresas están descubriendo que las arquitecturas concebidas para la analítica tradicional no se diseñaron para la gobernanza y la flexibilidad que la IA exige hoy. El éxito dependerá de construir unos cimientos de datos sólidos que den a las organizaciones la libertad de ejecutar la IA allí donde tenga más sentido, sin renunciar al control ni a la seguridad”, explica Sergio Gago, CTO de Cloudera.