De las cuatro grandes economías de la Eurozona, Alemania será la que menos crezca 2026 y España la que más, según las previsiones de crecimiento de Deutsche Bank. Un 0,7% frente a un 2,6%. Italia y Francia crecerán al unísono un 0,8%, y el conjunto de la Eurozona un 0,9%.
Alemania ha sido el país en el que la casa de análisis más ha revisado a la baja las expectativas de crecimiento por ser la economía más industrializada, y por tanto, la que está soportando mayores costes de la energía. En el lado contrario, España debe su mejor posición a su especial enfoque en el sector servicios, no sólo turísticos, y en las exportaciones. También a un mix energético en el que priman las renovables.
Según Rosa Duce, Chief Investment Officer en España, “Alemania logrará compensar su menor crecimiento gracias al paquete fiscal”. Sobre España, explica, que “los problemas de la economía siguen siendo los mismos pese a consolidarse como motor de la Eurozona: el desajuste entre la oferta y la demanda del sector inmobiliario y la baja productividad”. La falta de presupuestos, sin embargo, no es una dificultad, ya que “España está generando ingresos gracias precisamente a esa expansión”.
La inflación se mantendrá alta. El IPC de la Eurozona podría alcanzar un pico superior al 4% en verano y cerrar 2026 en un 3,1%. “ No hay que asustarse. Será un shock temporal”.
Por su parte, los mercados de renta variable mantendrán una tendencia al alza, apoyados en los beneficios empresariales, especialmente en tecnología e IA. Alejandro Vidal, Head Investment Manager de Deutsche Bank, explica que "la Bolsa no hace más que reflejar la dinámica de la economía mundial, con la tecnología y la IA como catalizadores estructurales”.
El escenario para los precios del petróleo es de “calma tensa”. El banco prevé que retornarán a niveles previos al conflicto de Irán de forma paulatina y que la prima de riesgo sobre el crudo se mantendrá por lo menos hasta después del verano. Se esperan niveles en torno a los 80 $ a un año vista. Por último, la tendencia a la desdolarización volverá una vez que se materialice la paz en Oriente Medio en favor del oro, que recuperaría su papel de activo especulativo de antes de la crisis. Los precios del oro podrían estar en los 5.400 $/ onza en junio de 2027.
Mientras pasan los 60 días para ver en qué se sustancian los 14 puntos del preacuerdo de paz entre EEUU e Irán, y con la gran duda sobre el futuro del programa nuclear, Deutsche Bank espera volatilidad en los mercados.