Apertura a la baja en las plazas europeas (futuro Eurostoxx 50 -0,4%), recogiendo los retrocesos de ayer en Wall Street, centrados en la tecnología (Nasdaq -1,9%) y con un empeoramiento del contexto geopolítico en Oriente Medio. Los futuros americanos rebotan ligeramente (S&P +0,1%, Nasdaq +0,4%).
A destacar la fuerte subida del Brent ayer +10% hasta 83 usd/b después de que Trump reinstaurase el bloqueo naval sobre los puertos y zonas costeras iraníes (efectivo desde las 16:00 hora de Washington de hoy martes) a la vez que declaraba que Estados Unidos será "el guardián del Estrecho de Ormuz", reclamando un 20% sobre todo el cargo que transite el Estrecho con protección americana, lo que equivale a unos costes de seguridad de aproximadamente 30 millones de dólares por superpetrolero cargado. Estas declaraciones contravienen el derecho internacional (libre tránsito marítimo) y son contradictorias con la oposición previa de Estados Unidos a tarifas en el Estrecho (por parte de Irán) y con las relaciones con sus aliados en la zona (Arabia Saudí, EAU, Kuwait e Iraq exportan su crudo por el Estrecho), por lo que parece más bien una táctica negociadora. La pasada noche Estados Unidos ha vuelto a atacar objetivos iraníes, que a su vez han respondido, expandiendo el conflicto geográficamente (EAU, Bahréin, Arabia Saudí), y manteniendo la presión al alza en el crudo, hoy +1% a 84 usd/b, +20% desde los mínimos de 70 usd/b (2-julio). Este contexto de mayores precios energéticos (el gas natural europeo TTF en máximos de tres meses) devuelve los temores a presiones inflacionistas que obliguen a los bancos centrales a endurecer sus discursos. El mercado aumenta la probabilidad de +25 pb en julio para la Fed hasta 43% (vs 18% a principios de mes).
De cara a la jornada de hoy, tres citas muy relevantes para los mercados: 1) el IPC de junio en Estados Unidos (14:30h), con expectativa de moderación en tasa general hasta 3,8% (desde 4,2% anterior, y con la primera lectura mensual negativa desde el inicio de la pandemia en 2020, gracias a la caída del precio de la gasolina desde los máximos de guerra) y mantenimiento de la subyacente (2,8%e vs 2,9%), aunque la incertidumbre en torno a las tensiones Estados Unidos e Irán podría restar protagonismo al dato; 2) el presidente de la Fed, Kevin Warsh (16:00h), comparecerá por primera vez ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes (y mañana ante el Senado), y nos dará suvisión más actualizada respecto a las alzas de tipos descontadas por el mercado (2 subidas de +25 pb hasta 1T27) y cuáles pueden ser las tendencias de la política monetaria de la Fed a medio plazo, una vez concluyan a final de año las deliberaciones de los 5 grupos de trabajo creados para reformar la institución; y 3) el inicio de presentación de resultados de la banca de inversión americana, con las cifras de JPMorgan, Bank of America, Wells Fargo, Goldman Sachs y Citi, a los que seguirá mañana Morgan Stanley, en una temporada en la que los ingresos por trading se mantendrán cerca de máximos históricos (conflicto en Oriente Medio, grandes salidas a bolsas y colocaciones de deuda, volatilidad en el sector de la IA) y donde el foco de atención estará en las guías que ofrezcan las compañías. En términos generales, la temporada de resultados 2T26 será clave para validar los múltiplos de valoración de las bolsas.
En el plano macro, destacamos los datos de comercio exterior de junio en China, con sólidos crecimientos en junio tanto en exportaciones +27% i.a. (vs +19%e y anterior), máximo de cuatro meses, como en importaciones +36% i.a. (vs +26%e y +27% previo), la mayor subida en cinco años, lo que lleva el superávit comercial a 125.600 millones de dólares, el segundo mayor de la historia. El motor es el superciclo de IA: los precios de los chips han subido hasta un 700% en el último año, impulsando el comercio desde Corea del Sur y Taiwan hacia China. Las exportaciones de Corea del Sur a China crecieron un 92% interanual en junio, el ritmo más rápido desde 2010. En el lado negativo, las importaciones de crudo chinas se desplomaron un 41% i.a. en junio hasta 29 millones de toneladas, el nivel más bajo en casi una década, lo que confirma la reducción deliberada de compras de petróleo durante el conflicto.