Fitch ha elevado el rating emisor a largo plazo y de depósitos a largo plazo de BBVA (BBVA) y Caixabank (CABK) en ambos casos en un escalón hasta A (desde A-) y a A+ (desde A) respectivamente.
En el caso de Santander (SAN) eleva el rating a largo plazo hasta A+ (desde A) y el de Sabadell (SAB) a A- (desde BBB+).
Por lo que respecta a las perspectivas se mantienen en Estable para BBVA, Santander y Sabadell, y Positiva para Caixabank.
En el caso de Unicaja (UNI), la agencia ha establecido calificación a los depósitos a largo plazo y a corto plazo, A- y F2 respectivamente, manteniendo el resto de las calificaciones sin cambios.
Del mismo modo, Fitch ha establecido a Abanca e Ibercaja, un rating de A- en los depósitos a largo plazo y F2 en los de corto plazo, manteniendo el resto de calificaciones sin cambios rating de largo plazo en BBB+ (tras subirlo en enero un escalón) en con perspectiva estable.
Valoración:
Noticia positiva, pero sin impacto en cotización. Estas subidas se producen tras la actualización la metodología de calificación para bancos utilizada por Fitch.