El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE ha certificado un histórico deterioro en el rendimiento educativo global. En áreas estratégicas para el desarrollo económico como las matemáticas y la comprensión lectora, las puntuaciones medias de la OCDE han caído a sus niveles más bajos desde que existen registros, un escenario que dibuja serios desafíos para la competitividad y el capital humano de países como España.
En el conjunto de la OCDE, la puntuación media en lectura ha descendido 28 puntos entre 2015 y 2025, lo que equivale a la pérdida de un año y medio de aprendizaje. En matemáticas, el retroceso es de 22 puntos (más de un año escolar). Este desplome se traduce en que uno de cada cinco estudiantes de 15 años presenta un bajo rendimiento en competencias básicas, frente al 16% registrado en 2022. Desde una perspectiva macroeconómica, esta erosión del talento joven supone un freno directo para la transición hacia modelos productivos intensivos en conocimiento e innovación.
El estudio, realizado sobre una muestra de 760.000 alumnos en 91 economías, situó la competencia científica como eje central, mostrando una estabilidad respecto a 2022 tras años de caída. Sin embargo, la brecha de rendimiento ligada al origen socioeconómico sigue condicionando los resultados: los estudiantes de entornos favorecidos superaron en 85 puntos a los de menores recursos en ciencias. Aunque esta distancia se redujo levemente, la OCDE advierte de que el ajuste se debió al empeoramiento de las rentas altas y no a la mejora de los colectivos vulnerables.
Para la estructura económica de España y sus socios comunitarios, el informe ofrece una lectura crítica sobre la adopción tecnológica y el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en las aulas. Aunque casi dos tercios de los alumnos formados en la OCDE dominan la resolución de problemas computacionales, solo la mitad combina esta destreza con competencias básicas en ciencias, lectura y matemáticas.
Además, PISA evidencia que la distracción digital perjudica el rendimiento: más del 25% de los estudiantes afirma que sus compañeros se distraen habitualmente con dispositivos. En el ámbito de la IA, los alumnos que no la emplearon para redactar trabajos obtuvieron mejores calificaciones que quienes recurrieron a ella de forma automatizada. No obstante, aquellos capacitados para evaluar críticamente la información generada por IA lograron destacar, demostrando que la tecnología requiere criterio analítico previo.
El Secretario General de la OCDE, Mathias Cormann, instó a los gobiernos a centrar los sistemas educativos en menos materias pero con mayor profundidad, priorizando la inversión en el profesorado y el apoyo a escuelas vulnerables. Sin reformas que reviertan esta brecha de aprendizaje, la menor capacitación de las nuevas promociones comprometerá la productividad empresarial, el empleo de cualificación elevada y el crecimiento potencial a medio y largo plazo.