La economía de la Eurozona se contrae por primera vez en casi un año y medio. Los datos finales del índice PMI de abril «confirman los indicios tempranos de una economía que se encamina hacia el declive, a medida que la guerra en Oriente Medio frena la recuperación que se venía gestando antes del estallido del conflicto».
Desde S&P Global Market Intelligence apuntan que, «aunque hasta el momento solo se observa una modesta caída trimestral del PIB del 0,1%, la ausencia de señales de que la crisis vaya a remitir pronto sugiere que la desaceleración podría agravarse rápidamente».
El índice PMI compuesto de actividad total de la zona euro, ajustado estacionalmente, se situó por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50, que separa el crecimiento de la contracción, por primera vez en casi un año y medio en abril.
En concreto, disminuyó de 50,7 registrado en marzo a 48,8 en abril y alcanzó su nivel más bajo desde noviembre de 2024. En general, esta lectura indicó una modesta contracción de la actividad empresarial del sector privado.
Como explican, hasta ahora, el sector servicios ha sido el más afectado, «ya que las empresas orientadas al consumidor están sufriendo una presión particular, en medio de la doble crisis del aumento vertiginoso de los precios de la energía y las interrupciones de los viajes«. Sin embargo, aunque el sector manufacturero ha mostrado resiliencia hasta el momento, «se debe al acopio de existencias, ya que las empresas temen nuevas subidas de precios y restricciones en el suministro».
«Esto no solo frenará el crecimiento de la economía manufacturera en los próximos meses a medida que disminuya el acopio de existencias, sino que también tendrá un efecto dominó en las empresas del sector servicios que dependen de insumos manufacturados, especialmente alimentos y, por supuesto, combustibles refinados, si se materializan estas preocupaciones adicionales sobre el suministro y los precios», aseguran.
A nivel compuesto, la caída de la actividad empresarial reflejó íntegramente la contracción en el sector servicios, que fue la más rápida en más de cinco años y compensó con creces un aumento más intenso de la producción manufacturera. Esta situación también se observó en lo que respecta a los nuevos pedidos en total, que cayeron por segundo mes consecutivo en abril y al ritmo más fuerte desde noviembre de 2024.