El Stoxx Europe 600 retrocedió un 0,48% en la sesión, en una jornada marcada por la subida del petróleo tras la interrupción de un oleoducto saudí y las llamadas de los principales ejecutivos del sector tecnológico a ralentizar el desarrollo de los modelos de inteligencia artificial (IA) más avanzados.
En el comportamiento sectorial destacó la caída de tecnología, del 3,86% en la sesión, seguida de industria, con un retroceso del 2,2%. La cesta de compañías europeas de semiconductores cayó un 5,6%, mientras ASML e Infineon perdieron más de un 5%. En sentido contrario, salud avanzó un 2,6%, consumo básico un 2,3% y energía un 0,7%, reflejando una rotación desde sectores ligados a la IA hacia compañías defensivas y beneficiadas por el encarecimiento del crudo.
Por índices, el Euro Stoxx 50 cedía un 1%, el Ibex 35 un 1,4% y el DAX un 0,50%. El FTSE 100 se desmarcaba con una subida del 0,4%, apoyado por su mayor exposición a compañías energéticas y de materias primas.
El repunte del petróleo reforzó las expectativas de una política monetaria más restrictiva. El mercado elevó hasta aproximadamente el 90% la probabilidad de una subida de 25 pb de la Fed en septiembre.
Las dudas sobre la velocidad de desarrollo de la inteligencia artificial plantean una incertidumbre sobre las expectativas de crecimiento continuado de la inversión en chips, centros de datos y capacidad informática, mientras las compañías de software y los sectores defensivos registraron un mejor comportamiento relativo.
Wall Street abrió en negativo. El S&P 500 caía alrededor de un 0,4%, el Nasdaq un 0,4% y el Dow Jones cerca de un 0,2%, con las tecnológicas liderando las ventas.
Las rentabilidades soberanas volvieron a subir ante el encarecimiento de la energía y el aumento de las expectativas de tipos. La TIR del Bund alemán a diez años repuntaba 1 pb, hasta el 3,51%. En Estados Unidos, la TIR del Treasury a diez años alcanzó el 4,99.
La presión fue especialmente relevante en Francia. El diferencial entre el OAT francés y el Bund alemán a diez años se amplió hasta 96,7 pb, máximo de doce meses ante la persistencia del riesgo político y fiscal. La prima española aumentó 1 pb hasta 47,7 pb.
El Brent avanzaba alrededor de un 5% en la sesión, cerrando en 107 dólares por barril. Además del cierre del oleoducto saudí East-West, que permitía trasladar petróleo hacia el mar Rojo y reducir la dependencia del estrecho de Ormuz; la presión sobre el estrecho de Bab al-Mandeb incrementó la preocupación por las rutas de exportación de Oriente Medio.
El dólar se debilitó, cayendo un 0,4% el EUR/USD hasta 1,155.