La inflación de la Eurozona da un respiro. En junio, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en el 2,8%, frente al 3,2% de mayo y por debajo de lo esperado, según la estimación preliminar publicada por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE). A ello ha contribuido la moderación de todos los componentes, especialmente la energía.
Concretamente, la energía se encareció un 8,7%, muy por debajo del 10,8% del mes anterior, el coste de los servicios subió un 3,2%, tres décimas menos, el precio de los alimentos, el alcohol y el tabaco se incrementó un 1,6%, tres décimas menos, y los bienes industriales no energéticos aumentaron un 0,9%, lo mismo que el mes previo.
Por países, las tasas anuales más bajas se dieron en Malta (1,9%), Francia y Estonia (ambas con un 2%) y Alemania (2,4%), mientras que las tasas anuales más altas tuvieron lugar en Lituania (5,5%), Bulgaria (5,3%) y Croacia (4,2%) .
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, es decir, aquella que excluye los precios volátiles de la energía, alimentos, alcohol y tabaco, se relajó dos décimas, hasta el 2,4%.
El mes pasado, el Banco Central Europeo (BCE) decidió subir los tipos de interés en 25 puntos básicos por primera vez desde septiembre de 2023, situándolos en el 2,25%. Además, el organismo actualizó sus proyecciones macroeconómicas.
En su escenario de referencia, ha revisado al alza la inflación para este año y el próximo y a la baja para 2028. Así, ahora prevé que se sitúe, en promedio, en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2% en 2028 ante "una senda más elevada de los precios de la energía, que se espera que se transmita en cierta medida a la inflación de los alimentos, los bienes y los servicios".
En el caso de la tasa de inflación subyacente, calcula que se situaría en un promedio del 2,5% en 2026 y 2027 y del 2,2% en 2028, frente a su anterior proyección del 2,3%, el 2,2% y el 2,1%, respectivamente.
El organismo europeo celebrará su próxima reunión de política monetaria el 23 de julio.