Apple cayó ayer hasta el 5,3%, después de anunciar subidas de precios de entre el 20% y el 30% en varios productos, entre ellos Mac, iPad, dispositivos para el hogar y Vision Pro, que suponen una parte relativamente pequeña de sus ingresos aproximadamente del 15%). No se descarta que pudiera extenderse en el futuro a su producto estrella, el iPhone del cual proceden el 50% de los ingresos de la compañía.
La decisión responde al fuerte aumento de los costes de memoria y almacenamiento, afectados por la elevada demanda de chips vinculada a la expansión de centros de datos y de la inteligencia artificial, y que se trasladarán al consumidor. Así pues “se confirma que la IA será inflacionista a corto plazo, aunque pueda ser deflacionista a largo”, dicen desde Renta 4. No obstante, los expertos de Bankinter, subrayan que “Apple es probablemente la empresa del mundo con mayor fidelidad a la marca por parte de sus clientes y por tanto la capacidad de trasladar a precios finales los mayores costes es elevada. Además, la compañía gracias a la amplia gama de versiones dentro de cada producto y los programas de renovación (entregando el terminal antiguo al comprar uno nuevo) consigue que los clientes puedan tener muchas alternativas con diferentes precios a la hora comprar sus productos”.
Aunque la subida de precios debería ayudar a proteger los márgenes, el movimiento ha generado dudas entre los inversores porque Apple no suele realizar incrementos de precios a mitad de ciclo de producto. Los analistas señalan que, sin estos ajustes, la presión sobre los costes podría haber reducido de forma significativa el margen bruto durante los próximos trimestres.