El mercado infravalora la “chipflation” pese a que los precios de memoria se han sextuplicado en el último año

Hace tan sólo unos días Apple anunciaba una subida del 20% en el precio de algunos de sus productos por efecto de la fuerte subida de costes en memoria y almacenamiento, un fenómeno que según Shawn Kim, analista de Morgan Stanley, se está convirtiendo en una de las señales más claras de la creciente “inelasticidad” de la economía ligada a la IA. Tras décadas en las que el coste de la memoria caía de forma prácticamente estructural, el mercado está viviendo una ruptura significativa de esa dinámica. Los precios de memoria se han multiplicado por más de seis en el último año y el mercado total podría pasar de aproximadamente 220 Bn$ en 2025 a cerca de 890 Bn$ en 2026, un crecimiento que es mayor que el TAM individual de los mercados de smartphones, PCs o servidores. Kim subraya que esto no responde a un ciclo tradicional de semiconductores, sino a un shock estructural de demanda derivado de la IA donde los hyperscalers continúan invirtiendo de forma agresiva pese al fuerte aumento de costesLa demanda sigue siendo altamente inelástica, mientras que la oferta continúa limitada por capacidad de wafers, herramientas EUV y largos plazos de expansión de capacidad, generando un entorno de pricing excepcionalmente tensionado. 

El experto señala que el problema no es únicamente de capacidad, sino de asignación. Los tres grandes fabricantes de DRAM, que controlan aproximadamente el 90% del mercado y prácticamente toda la producción de HBM, están priorizando memoria de mayor valor añadido para IA y centros de datos, desplazando capacidad desde mercados tradicionales de consumo. Esto está creando un mercado de dos velocidades, donde los hyperscalers aseguran suministro mediante LTAs y prepagos, mientras que el resto de los compradores compite por un pool de oferta cada vez más reducido y volátil

Shawn Kim destaca que la inflación derivada de chips no se refleja todavía plenamente en el IPC, pero sí empieza a aparecer en IPP, costes corporativos, facturas cloud, presupuestos de capex y retrasos en despliegues tecnológicos. Para los inversores, la principal conclusión es que el impacto económico de esta “chipflation” podría seguir infravalorado , ya que gran parte del shock de costes sigue transmitiéndose lentamente a través de canales empresariales y podría tardar años en hacerse plenamente visible en beneficios, márgenes y precios finales.

Morgan Stanley
Morgan Stanley fue fundado en 1935, es una de las instituciones financieras multinacionales más grandes y poderosas del mundo, con sede en Nueva York. Funciona como banco de inversión, agente de bolsa y gestor de patrimonio, ofreciendo servicios a corporaciones, gobiernos e individuos.

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