El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear ha emitido un informe favorable, sujeto a condiciones, relativo a la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear Almaraz (Cáceres), una medida que aplica a sus dos unidades hasta junio de 2030. La decisión tomada por el Pleno se fundamenta en la comprobación del correcto funcionamiento de las instalaciones y en el mantenimiento de un nivel de seguridad idóneo para dar continuidad a su operación, cumpliendo así con la solicitud de extensión de vida útil que las eléctricas propietarias Iberdrola, Endesa y Naturgy, asociadas en CNAT, acordaron realizar al finales de octubre del año pasado.
Para estas tres compañías, la prórroga implica ajustar sus planes de inversión y mantenimiento. La extensión conlleva costes adicionales en seguridad y operación, pero también permite prolongar la generación de ingresos en un momento de transición energética.
Siguiendo el procedimiento establecido, el MITECO estudiará el informe y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión. El Gobierno dispondrá de un plazo de unos dos meses para conceder o denegar la ampliación de vida útil de la central. La decisión que tome el ejecutivo puede alterar de raíz el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y en definitiva la estrategia energética de España.
La planta nuclear de Almaraz es la de mayor potencia instalada de España; produce aproximadamente el 7% de la electricidad del país y aporta unos 3.000 empleos directos e indirectos.