Una OPA amistosa en 2020 sobre la compañía de energías renovables Infigen Energy, marcó el inicio de las a actividades de la compañía energética Australia. Desde entonces el país se ha consolidando como uno de los mercados por los que Iberdrola ha apostado con más claridad. En el último mes, la empresa española ha obtenido allí dos nuevos hitos.
Iberdrola ha presentado al Gobierno de Australia un proyecto para desarrollar una batería de 1.000 megavatios, el que sería el sistema de almacenamiento mediante baterías con mayor capacidad del grupo, y ha sido adjudicataria de un contrato por diferencia a largo plazo para el proyecto de batería Tungkillo, de 270 MW y adquirido recientemente, según el diario digital elEconomista.
A mediados de mayo, Iberdrola presentó ante las autoridades australianas los planes para obtener la licencia ambiental para el desarrollo del proyecto Burrenbring, una megabatería de 1.000 MW ubicada en el área del Consejo Regional de Isaac en Queensland, con una capacidad de almacenamiento de hasta 2 o 4 horas, lo que en términos de producción equivaldría a 2.000 o 4.000 megavatios/ hora. En términos comparativos, la mayor batería instalada en España hasta la fecha, en Cáceres, tiene una capacidad de 58 MW de potencia y 120 MWh de capacidad de almacenamiento, es decir ocho veces inferior a lo planificado en Australia.
Por otro lado, la eléctrica ha ganado un contrato por diferencia del gobierno australiano para el proyecto de batería Tungkillo de 270 MW, que fue adquirido el pasado mes de octubre a RES por 275 M€. Con una capacidad de 4 horas, la infraestructura será capaz de suministrar energía durante al menos ocho horas consecutivas y abastecer a unas 65.000 viviendas en momentos de máxima demanda.