El 28 de julio el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió de que el mercado de criptoactivos de Brasil, en particular las stablecoins vinculadas al dólar estadounidense, se ha expandido rápidamente desde 2017 y requiere una supervisión más estrecha, ya que los flujos transfronterizos de criptomonedas crecen más rápido que los flujos tradicionales de capital.S
Según el organismo, las stablecoins han desempeñado un papel clave en el importante crecimiento del mercado de criptoactivos de Brasil. El informe indicó que los flujos transfronterizos de criptomonedas “han aumentado de forma constante” y que las compras de stablecoins son entre dos y tres veces más sensibles a los shocks globales que los flujos tradicionales de inversión de cartera o de inversión extranjera directa.
De hecho, el reporte del FMI documenta que los flujos cripto transfronterizos en Brasil crecen más rápido que los flujos de capital tradicionales y más rápido que el PIB nominal. Y que el 71.7% de toda la actividad cripto declarada de Brasil en los últimos seis años corresponde a stablecoins, es decir, dólares digitales.
Con este precedente, el pasado viernes el Banco Central de Brasil publicaba una resolución que introduce un retraso obligatorio de 24 horas en ciertas transferencias de criptomonedas, como medida para prevenir fraudes. La medida busca otorgar tiempo a las instituciones para evaluar el riesgo de las operaciones, extendiendo a los activos virtuales las reglas que ya existían para los pagos tradicionales.
La Resolución 584
La Resolución 584, publicada el viernes, modifica las reglas de prevención de fraude para servicios de pago y ahora cubre los servicios de activos virtuales. El requisito aplica a transferencias superiores a10.000 dólares, ya sea en una sola operación o en la suma de transacciones de un cliente en un mismo día.
La normativa abarca transferencias hacia entidades extranjeras que operan en el mercado de activos virtuales y hacia billeteras de autocustodia. Estas operaciones deberán permanecer retenidas durante 24 horas mientras las instituciones realizan un análisis de riesgo.
La resolución describe la retención como una medida exclusivamente precautoria, diseñada para mitigar el fraude. No implica una indisponibilidad permanente de los fondos, y los clientes afectados deben ser notificados sobre la retención y su período de espera.
Al cumplirse las 24 horas, las instituciones deben liberar la transferencia de inmediato o rechazarla. También se permite la liberación anticipada, pero solo si la institución toma una decisión razonada y documentada, basada en criterios específicos de gestión de riesgos.
La regla se aplica a los servicios de activos virtuales definidos por la ley brasileña, incluyendo los activos virtuales referenciados a monedas fiduciarias, como las monedas estables. Esta ampliación convierte a la resolución en un referente para otros países de la región.
Procedimiento práctico
Los usuarios que realicen transferencias que superen el umbral deberán esperar, como mínimo, 24 horas para que sus fondos queden disponibles. Las instituciones tienen la obligación de comunicar claramente el motivo de la retención y el plazo.
Durante la evaluación, los fondos quedan en custodia de la entidad, pero no se bloquean permanentemente. Si la institución encuentra algún riesgo, puede rechazar la transacción, devolviendo los fondos o informando de la cancelación.