Las medidas -tan bienintencionadas como contraproducentes- adoptadas hasta ahora para aliviar el problema de la vivienda no han logrado impulsar la construcción, lastrada por una normativa bancaria que penaliza con fuerza el crédito promotor y a la construcción. Lo que no se hizo antes de 2007 se hizo después, y todavía hoya mantiene la construcción al ralentí. Un artículo de Carlos Balado y Alberto Alonso.
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