En pleno shock energético por la guerra en Irán, el IPC se situó en el mes de julio en el 3,5%, lo que supone un aumento de tres décimas respecto a lo esperado por el consenso y frente a la registrada en junio. El INE ha explicado que el comportamiento del indicador en julio se ha debido al alza en los precios de combustibles y lubricantes para vehículos personales y también de la electricidad. Así, la inflación en España encadena cinco meses consecutivos por encima del 3% y alcanza su pico más alto en más de dos años.
Para los analistas de Avanza Previsión "este repunte inesperado rompe la meseta en la que parecía haberse instalado la economía española y devuelve a primer plano la sombra de una inflación que se niega a ceder".
Pese a las cifras, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha destacado que el Plan de Respuesta al impacto de la guerra de Irán, que sigue desplegado, ha cumplido su objetivo y ha logrado amortiguar más de un 60% de la subida de los precios por este shock externo. A finales de junio se recuperó el IVA de combustibles, pero el gobierno extendió parcialmente las medidas (ajustes de 0,15 €/litro en julio, que pasará a 0,10 €/litro en agosto y la eliminación progresiva del Impuesto a la Producción Energética de Energía Eléctrica).
Por su parte, la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, aumentó una décima en julio hasta el 3% anual, en contra de la reducción de una décima que esperaba el mercado.
La estrategia de Bankinter estima que el repunte de la inflación será progresivo hacia 3,6% -3,7% hacia final del 3T26, y del +3,3% a diciembre de 2026.
En términos mensuales, el IPC subió un 0,2%, cuatro décimas menos que en junio. Con el incremento de julio, la inflación mensual acumula seis meses consecutivos de alzas. La tasa subyacente disminuyó un -0,1% mensual frente al aumento del +0,4% en el mes anterior.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de julio el próximo 13 de agosto.