Según informó la agencia Reuters, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que representa a más de 370 aerolíneas y concentra alrededor del 85% del tráfico aéreo mundial, señaló en su informe anual que ahora espera que el sector obtenga un beneficio neto combinado de 23.000 millones de dólares en 2026, muy por debajo de una previsión anterior de aproximadamente de 41.000 millones de dólares y también inferior a los 45.000 millones de dólares registrados en 2025. Esta revisión a la baja pone de manifiesto la exposición de las aerolíneas a las perturbaciones geopolíticas y a la volatilidad de los precios del combustible, incluso cuando la demanda de pasajeros sigue siendo sólida, los aviones vuelan con mayores niveles de ocupación y se prevé que los ingresos superen los 1,1 billones de dólares. Willie Walsh, director general de la IATA, afirmó que hay dos factores principales: uno es el importante aumento de los precios del combustible para aviones, que ha sido mucho mayor de lo que cualquiera esperaba, y el otro es la perturbación que están sufriendo las aerolíneas de la región del Golfo. Esa combinación ha llevado a la IATA a reducir sus previsiones. Además, Walsh afirmó que espera que algunas aerolíneas más pequeñas quiebren o sean adquiridas por compañías más grandes este año y el próximo, debido al impacto del aumento de los costes del combustible.