Las gestoras de activos globales afrontan una creciente presión para transformar sus modelos de negocio ante un entorno marcado por riesgos interconectados, cambios estructurales y unas expectativas de los clientes cada vez más exigentes. Así lo señala el estudio An Expanding Mandate: A Systems Level Framework for Asset Management, elaborado por el Thinking Ahead Institute (TAI) de WTW y CAIA Association.
El informe advierte de que los modelos tradicionales, centrados principalmente en obtener rentabilidades relativas frente a un índice de referencia, están perdiendo relevancia. Frente a ellos, plantea avanzar hacia una “inversión a nivel sistémico”, que tenga en cuenta cómo la evolución de los sistemas económicos, sociales y medioambientales condiciona los resultados de las inversiones a largo plazo.
La investigación detecta una brecha entre las gestoras que ya están adaptando sus capacidades y aquellas que continúan operando con estructuras heredadas. Mientras los grandes propietarios de activos, como fondos soberanos y planes de pensiones, incorporan enfoques más integrados y orientados a resultados reales y resiliencia a largo plazo, muchas gestoras todavía encuentran dificultades para responder de forma coordinada a fenómenos como la geopolítica, la inteligencia artificial o la creciente convergencia entre mercados públicos y privados.
Incremento limitado del gasto tecnológico
El estudio también pone el foco en la Inteligencia Artificial (IA). Pese al protagonismo que tiene en el discurso del sector, las previsiones para los próximos cinco años apuntan a un incremento limitado del gasto tecnológico, mientras las firmas mantienen el capital humano como prioridad. Los autores consideran necesario equilibrar la inversión en tecnología con el desarrollo del talento, la gobernanza y la capacidad de decisión.
Las conclusiones se apoyan, entre otros datos, en información de más de 170 gestoras de 16 países, que gestionan conjuntamente unos 39 billones de dólares en activos.