El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho este fin de semana que habría decidido suspender un nuevo ataque contra Irán a petición de los aliados del Golfo, ya que se habrían sentado "las bases de un acuerdo”.
Trump evita fijar un plazo para alcanzar un hipotético acuerdo y apuesta por una solución diplomática frente a la escalada militar de las últimas semanas. La idea es reabrir completamente el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz y limitar el programa nuclear iraní.
El equipo de análisis de Renta 4 señala en su apertura de mercados que se trata de un paso importante ante "la preocupación de los países del Golfo que temen que la reanudación de los ataques estadounidenses contra Irán desencadene una intensa ronda de combates y que un recrudecimiento de la guerra lleve a los hutíes, aliados de Irán (que han intensificado su conflicto con Arabia Saudí en las últimas semanas), a intentar cerrar el estrecho de Bab al-Mandeb. Se trata de otra vía marítima estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, en última instancia, con el océano Índico".
Por su parte, el informe diario de los analistas de Bankinter consideran que se trata de una señal de desescalada militar a corto plazo tras las tensiones vividas entre Estados Unidos, Israel e Irán. Recuerdan que "las restricciones de tránsito en Ormuz han provocado tensiones en los mercados, especialmente en los precios de la energía y los bonos debido al riesgo de un repunte de la Inflación a nivel global".
La reacción del mercado ha sido inmediata con una caída >7% en el precio del petróleo Brent (ahora en 82,8 dólares/barril) con los futuros de las bolsas de Estados Unidos y Europa al alza (Eurostoxx 50 +0,9%).