La reunión entre la compañía surcoreana y su sindicato ha fracasado en su último intento por evitar la mayor huelga en la historia del gigante tecnológico, que se plantea para 18 días y que se inicia mañana si el conflicto no se soluciona in extremis. La huelga involucraría a más de 45.000 trabajadores.
El sindicato exige que Samsung elimine el límite actual a las bonificaciones, destine el 15% de sus beneficios operativos a las bonificaciones de los trabajadores y formalice estas condiciones en los contratos laborales. Además, ha rechazado las presiones para ir a un arbitraje, asegurando que no aceptará un acuerdo salarial desfavorable, en un escenario donde el presidente Lee Jae Myung ha pedido un respeto equilibrado entre los derechos laborales y empresariales.
El fracaso de las negociaciones pone en riego la cadena se suministro tecnológica global, ya que Samsung es el mayor proveedor mundial de chips para dispositivos que van desde servidores de centros de datos hasta teléfonos inteligentes y vehículos eléctricos.
La cotización del gigante tecnológico surcoreano cae en Seúl un -1,37%.