Repsol obtuvo un beneficio neto de 5.006 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa un incremento del 325% con respecto a los 1.177 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior, influido por la revalorización de los stocks (+943 millones de euros) en un contexto en lo que va de 2026 marcado por la subida del precio del crudo y los productos petrolíferos por el conflicto en Oriente Próximo, informó la compañía, que ha acelerado su plan de retribución a sus accionistas y repartirá así unos 3.000 millones de euros en este ejercicio.
Así, la energética registró una cifra de ganancias récord para un ejercicio hasta septiembre, superando los 3.222 millones de euros que alcanzó en 2022, en plena crisis energética por la guerra en Ucrania tras la invasión por Rusia.
El resultado neto ajustado del grupo, que mide específicamente la marcha de los negocios, alcanzó los 5.419 millones de euros a septiembre, un 184% más que los 1.907 millones de euros del mismo periodo del año pasado. El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de Repsol en el periodo de enero a septiembre de este año se situó en los 10.834 millones de euros, con un incremento del 175% frente al mismo periodo de 2025. Estos resultados de la petrolera se dan en un escenario de una cotización del crudo al alza por las tensiones provocadas por el conflicto en Oriente Próximo.
El flujo de caja de las operaciones (FCO) del grupo alcanzó los 3.526 millones de euros durante el trimestre, 2.259 millones de euros más que en el mismo periodo de 2025. En lo que respecta a la deuda neta, se redujo hasta los 2.038 millones de euros al cierre del tercer trimestre, 1.629 millones de euros menos que al final del segundo trimestre de este año, impulsada esa sólida generación de caja. El ratio de apalancamiento se redujo hasta el 6,2% desde el 11,3% al cierre del segundo trimestre.
Mientras, en la actual coyuntura, y en un mercado especialmente tensionado, el grupo dirigido por Josu Jon Imaz ha destinado cerca de 3.700 millones de euros entre enero y septiembre a incrementar sus existencias de crudos y productos refinados. La compañía destacó que "este esfuerzo, unido a la flexibilidad y eficiencia de sus refinerías, ha permitido adaptar la producción a las necesidades del mercado, reforzar el abastecimiento de los combustibles más demandados y contribuir a que España afronte las restricciones de oferta desde una posición más sólida que otros países europeos".
Remuneración al accionista de 3.000 millones
En lo que respecta a la remuneración a sus accionistas, ascenderá a un total de unos 3.000 millones de euros durante 2026 -que beneficiará a los cerca de 400.000 accionistas de Repsol, en su mayoría minoritarios afincados en España-, en línea con el compromiso de destinar, entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones a los accionistas. Incluye en torno a 1.200 millones de euros de dividendos en efectivo, la amortización ya ejecutada de 33,1 millones de acciones propias, adquiridas por un importe total equivalente a 850 millones de euros y un tercer programa de recompra de acciones por 950 millones de euros cuya ejecución está prevista en lo que resta de año.
Asimismo, el grupo anunció el abono en enero de 2027 de un dividendo de 0,56 euros brutos por acción mediante el reparto de 0,53 euros brutos con cargo a reservas libres ya aprobado por la junta general de accionistas y un dividendo de 0,03 euros brutos a cuenta de los resultados del ejercicio 2026. Para los siguientes dos años, se mantiene el compromiso de incrementar un 3% anual la cantidad total destinada al dividendo en efectivo.