Las bolsas europeas cerraron con descensos moderados, condicionadas por el repunte del petróleo y la incertidumbre sobre las negociaciones entre EEUU e Irán. El Ibex 35 cedió un 0,6%, el EuroStoxx 50 cayó un 0,3% y el STOXX 600 retrocedió un 0,6%.
En Asia, la sesión fue mixta. En Japón, el TOPIX cayó un 0,4%; en Corea del Sur, el KOSPI cedió un 0,5%; en Hong Kong, el Hang Seng bajó un 1,3%; y en China continental, el CSI 300 avanzó un 0,1%.
El principal foco de la jornada volvió a estar en Oriente Próximo. Los nuevos ataques en Irán reavivaron el temor a interrupciones en el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz y llevaron al Brent a recuperar parte del terreno perdido, moviéndose en la zona de 94-95 dólares por barril.
En España, Indra lideró las subidas del Ibex 35 con un avance cercano al 5%, después de anunciar la venta de Minsait Business Consulting a Waterland para reforzar negocios considerados más estratégicos, especialmente defensa y tecnología. En el lado negativo, la banca y varios valores defensivos restaron apoyo al índice.
En Europa, el sector tecnológico resistió mejor que el conjunto del mercado, con avances destacados en Infineon y STMicroelectronics. Por el contrario, la subida del crudo no evitó un tono más prudente en sectores sensibles al ciclo y en compañías ligadas al consumo.
En Estados Unidos, Wall Street cotizaba con ligeras subidas al cierre europeo, tras digerir datos macro mixtos y con el mercado pendiente de si el repunte de la energía puede complicar la senda de inflación en los próximos meses. Al cierre europeo, el S&P 500 y el Nasdaq cotizaban con subidas cercanas al 0,5% y al 0,6%, respectivamente, al cierre europeo.
Jornada de movimientos limitados en la deuda soberana europea, con los inversores equilibrando el repunte del petróleo con una búsqueda moderada de activos de mayor calidad.