La deuda pública española ha llegado ya a los 1,763 billones, un nuevo récord, pero lo más importante para el Gobierno es que la ratio Deuda/PIB ha bajado en un año del 103,4 al 101,5% del PIB. Se le olvida comentar que la inflación en el primer semestre ha sido del 3,2%, así que el PIB está “inflado” por unas subidas de precios que no hacen más que restar poder adquisitivo a los españoles.
La teoría económica enfatiza que la deuda pública puede y debe crecer para hacer frente a situaciones y crisis sobrevenidas, permitiendo que funcionen los “estabilizadores automáticos”. O para realizar inversiones necesarias, o… Pero el déficit público español está cronificado. Y mientras se presume del mayor crecimiento de Europa (un 2,7%) la deuda pública -que supone más del 100% del PIB- no deja de aumentar, y a un ritmo todavía mayor al del PIB, del 4,14%.
De esta forma, en los últimos 12 meses, el Estado se ha endeudado en otros 70.000 millones de euros, lo que supone un ritmo de 5.833 millones al mes, es decir, 191,7 millones al día.