Según el primer Global Telecom Health Index de Kearney, que compara 34 países mediante 20 indicadores, entre ellos el desempeño financiero, la fortaleza comercial, la calidad de las redes o la estructura del mercado, España se sitúa en el puesto 16 en cuánto a la salud de su sector de telecomunicaciones. Asimismo, concluye que los países con un menor número de operadores móviles suelen ofrecer mejores resultados en materia de inversión, redes de mayor calidad y un desempeño más saludable del sector a largo plazo.
El informe cita al país como ejemplo de un mercado concentrado, donde los tres principales proveedores de banda ancha fija superan el 80 % de cuota conjunta, con una cobertura FTTx del 95 % y una penetración del 91 %. Según Kearney, estos resultados están vinculados a una regulación favorable a la inversión, un despliegue temprano liderado por los propios operadores y una rápida migración desde las antiguas redes de cobre hacia la fibra.
Innovación e inversión: retos del mercado en España
Uno de los principales hallazgos del informe es la relación entre la concentración del mercado y la salud del sector de las telecomunicaciones. De los 34 mercados analizados, 24 cuentan con tres operadores móviles o menos, y estos obtienen sistemáticamente mejores resultados en todas las dimensiones del Índice, excepto en la percepción de los clientes, que se mantiene en niveles similares en ambos grupos. El informe sugiere que una mayor concentración no tiene por qué traducirse en una peor experiencia para los consumidores, siempre que vaya acompañada de mayor inversión y mejor infraestructura. Esta relación también se observa en la banda ancha fija. Los mercados más concentrados alcanzan una mayor cobertura de fibra (81 % frente al 68 %) y una mayor adopción de fibra (58 % frente al 43 %).
Los resultados del informe también muestran que la salud del sector de las telecomunicaciones no está determinada por el tamaño del país ni por su PIB. Malasia, por ejemplo, ocupa el sexto puesto en el Índice mundial a pesar de situarse en el puesto 32 en PIB per cápita. Aunque Noruega y Suiza son países ricos, el tamaño relativamente reducido de sus poblaciones no les ha impedido obtener resultados sólidos de forma constante en todas las dimensiones del Índice.
En opinión de Arianna Molino, directora en Kearney, " la cobertura es solo una parte de la historia, y un sector de las telecomunicaciones saludable también necesita una inversión que pueda mantenerse en el tiempo, servicios que los clientes valoren y un mercado que premie la innovación. El siguiente paso es no es vender más velocidad a los hogares, sino aprovechar la ventaja de España en materia de conectividad para ayudar a una fábrica a operar una red privada 5G, a una pequeña empresa a acceder a servicios seguros en la nube o a un centro de datos a conectarse de forma fiable con la economía digital en general."