El Observatorio Financiero del Consejo General de Economistas (CGE) ha mejorado en una décima su estimación de crecimiento del PIB español para el conjunto de 2026, situándola en el 2,5%.
La revisión al alza responde a la resiliencia mostrada por la economía nacional durante el primer semestre, donde la tasa interanual alcanzó el 2,6% sustentada en la solidez del consumo privado (3,5%) y el repunte de la inversión (1,7%).
Este dinamismo se ha visto respaldado por un mercado laboral en expansión, que ha permitido situar la tasa de desempleo por debajo del 10% en el segundo trimestre y proyectar un cierre de ejercicio en el 9,9%. Sin embargo, el Servicio de Estudios del CGE alerta de que la actividad experimentará una moderación en la recta final del año motivada por la persistencia de las tensiones inflacionistas.
Brecha de competitividad y carga financiera
El incremento de los costes energéticos —con el barril de petróleo Brent superando los 100 dólares tras revalorizarse más de un 50% en el año— ha elevado la previsión del IPC medio anual hasta la horquilla del 3,6%-3,7%. Especial preocupación genera el diferencial de inflación con la zona euro: en septiembre, la tasa armonizada española se situó en el 5%, frente al 3,8% de la media comunitaria. Esta brecha de 1,2 puntos resta competitividad al sector exterior y penaliza la evolución de las exportaciones.
A la presión sobre la renta disponible de los hogares se suma el impacto de los elevados tipos de interés en las cuentas públicas. Aunque la reactivación del PIB amortigua la ratio de deuda sobre el PIB hasta el 99,2%, el volumen absoluto alcanzó en julio los 1,743 billones de euros, lo que incrementará notablemente la carga financiera del Estado en un entorno de mayor gasto público por las medidas de protección energética.
Por último, los economistas enfatizan que la vivienda se ha consolidado como el principal problema social y económico del país. Frente a la escasez de oferta, instan a desplegar políticas de Estado centradas en la seguridad jurídica y los incentivos económicos para dinamizar la oferta de forma sostenida.