Renta 4 | Apertura a la baja en las plazas europeas (futuros Eurostoxx -1,5%, futuros S&P -0,7%) y caídas en Asia (Nikkei -0,8%, Kospi -1%) después de que las 21 horas de negociaciones entre EEUU e Irán se saldasen sin acuerdo respecto al fin de la guerra, al seguir discrepando en torno a varios puntos clave como son el programa nuclear iraní (Irán no se compromete a no desarrollar un arma nuclear) y el control del Estrecho de Ormuz. Respecto a éste, las últimas noticias apuntan a que EEUU bloqueará el tráfico en el Estrecho (a partir de hoy a las 16 hora española), con la Armada estadounidense impidiendo el tráfico marítimo desde cualquier puerto iraní, tanto en el Golfo Pérsico como en el Golfo de Omán. EEUU afirma que otros países (¿?) contribuirán al bloqueo, pero ninguno se ha pronunciado al respecto. El objetivo es aislar al país (sí permitirá pasar a buques que no paren en Irán), e impedir a Irán financiarse al bloquear sus exportaciones (atención a la respuesta de los países más dependientes de la energía -entre ellos China- que se verán afectados por esta medida). Irán ha afirmado que no permitirá el bloqueo (¿presionará a los hutíes para bloquear también el Estrecho de Bab-el-Mandeb?). Además, EE. UU detendrá en aguas internacionales a cualquier barco que haya pagado un peaje a Irán, a la vez que irá destruyendo las minas depositadas por Irán en el Estrecho.
En este contexto, que extiende en el tiempo el bloqueo de Ormuz, por donde pasa un 20% del crudo mundial, esta mañana el Brent +7% (a 102 usd/b), gas TTF +10%, TIRes repuntan mínimamente (+3 pb) y el dólar se aprecia ligeramente (1,169 vs eur). Todo ello apunta a un entorno de más inflación y menos crecimiento.
De cara a los próximos días, la atención de los inversores seguirá centrada en: 1) las negociaciones entre EEUU e Irán, que aún no sabemos si continuarán adelante (EEUU habría lanzado una última propuesta a Irán antes de abandonar las conversaciones en Islamabad), pero que el mercado parece interpretar con sus limitados movimientos que sí lo harán, y que serán cruciales para determinar si la tregua se consolida (el alto el fuego de dos semanas vence el próximo 22 de abril) o si, por el contrario, las hostilidades se reanudan; 2) reunión la próxima semana entre Trump y Netanyahu, donde podríamos tener más claridad sobre la disposición (o no) de Israel de continuar o parar sus ataques al Líbano; 3) el principal punto de atención seguirá siendo lo que ocurra en el Estrecho de Ormuz, el termómetro más fiable de la situación real.
A nivel político, destacamos la victoria en las elecciones en Hungría del partido opositor Tisza (liderado por Peter Magyar) con una supermayoría del 69% en el Parlamento, y que acaba con 16 años de mandato de Viktor Orban. Esto a su vez debería permitir desbloquear 90.000 mln eur de asistencia a Ucrania por parte de la UE.
En el plano macroeconómico, esta semana no hay grandes referencias previstas, destacando en EE. UU. la publicación del Libro Beige (miércoles) de cara a la preparación de la próxima reunión de la Fed (29-abril), así como indicadores adelantados de ciclo, con encuestas manufactureras de abril (Nueva York el miércoles, Filadelfia el jueves) y la confianza NFIB de pequeñas y medianas empresas de marzo (martes). Más relevantes serán los datos en China (jueves), donde conoceremos el PIB 1T26 (+1,4%e trimestral vs +1,2% anterior, +4,7%e i.a. vs +4,5% previo) y datos de actividad de marzo: ventas minoristas, producción industrial, inversión en propiedades y precios de viviendas, tanto nuevas como usadas.
Sí que consideramos más importante la temporada de resultados 1T26 en EE. UU. y Europa (ver calendario empresarial), donde no solo cobra especial interés el efecto de la subida de precios del petróleo, sino también las posibles revisiones de guías en un contexto de mayor incertidumbre macroeconómica de cara al futuro (impacto del conflicto en Oriente Medio en inflación, crecimiento y condiciones financieras). Por el momento, tan sólo han publicado 20 compañías del S&P 500, superando el 80% en BPA por un +15,7% de media, aunque las recientes revisiones a la baja de estimaciones compensan el efecto positivo de haberse situado por encima. El consenso estima un crecimiento del BPA del S&P del +12,6% en 1T26, que de confirmarse supondría el sexto trimestre de avance a doble dígito. Destacar que de media en los últimos 10 años el S&P 500 ha superado las estimaciones trimestrales en BPA en un +7,1%. Asimismo, si aplicamos la mejora media del +7,2% por encima de estimaciones que se ha producido en los 4 últimos trimestres, el crecimiento del BPA en 1T26 podría situarse en el +19% i.a, lo que sería la mayor subida interanual de beneficios del índice desde 4T21 (+32% i.a.). Aun con todo, la clave estará en la guía de resultados para próximos trimestres en un contexto macroeconómico complicado por la guerra en Oriente Medio. Hoy destacamos las cuentas de Louis Vuitton en Francia y Goldman Sachs en EEUU.