El Norges Bank ha decidido este jueves elevar el tipo de interés oficial desde el 4% hasta el 4,5%, y es que considera "necesario un endurecimiento de la política monetaria para que la inflación vuelva al objetivo en un plazo razonable".
"La inflación se ha situado por encima del objetivo durante varios años. Al elevar la tasa de política monetaria, estamos contribuyendo a reducir la inflación. Es probable que sea necesario mantener dicha tasa en niveles elevados durante un tiempo, y el Comité está preparado para subirla aún más si fuera preciso para situar la inflación en el objetivo del 2% en un horizonte temporal razonable", afirma la gobernadora Ida Wolden Bache.
Asimismo, señala que, en su reunión de política monetaria de junio, el Comité "estimó que probablemente sería necesario elevar la tasa de política monetaria en alguna de las próximas reuniones".
"Durante el verano, la inflación subyacente se moderó y se situó por debajo de lo previsto. Sin embargo, las perspectivas de inflación a más largo plazo no parecen haber variado sustancialmente", añade.
Por su parte, el banco central de Suecia, el Riksbank, ha decidido mantener la tasa de política monetaria sin cambios en el 1,75%, si bien destaca que "la actividad económica es más sólida y persisten los choques de oferta".
"Por consiguiente, la Junta Ejecutiva estima que, de cara al futuro, la tasa de política monetaria deberá subir más de lo previsto en las proyecciones de junio para que la inflación se estabilice en torno al 2%. Si las perspectivas de inflación y actividad económica se mantienen sin cambios, se prevé que los aumentos de la tasa de política monetaria comiencen este año", concluye.