En su segunda reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que se celebrará mañana, Kevin Warsh no desafiará el consenso del mercado, que recientemente ha revisado al alza la probabilidad de una subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal ante las renovadas presiones sobre los precios de la energía. El presidente de la Reserva Federal no cederá a la tentación de elevar el tipo de los fondos federales en 25 puntos básicos, aunque, a estas alturas, devolver la inflación al objetivo antes de finales de año parece prácticamente inalcanzable. Además, no querrá poner en riesgo la lenta pero constante mejora del mercado laboral —que viene siendo evidente desde hace varias semanas— endureciendo aún más las condiciones monetarias.
En consecuencia, la atención de los mercados se centrará en las señales que el presidente de la Fed pretenda transmitir durante su intervención, lo que plantea una cierta paradoja. El propio Warsh ha dejado claro que quiere poner fin a la denominada forward guidance (orientación futura), con el objetivo de que sea el mercado quien forme sus propias expectativas de manera independiente de la valoración que haga la Reserva Federal sobre la situación de la economía estadounidense, otorgando así un mayor protagonismo a los datos económicos. En este contexto, los inversores podrían buscar pistas en el grado de consenso existente entre los miembros del FOMC —es decir, si la decisión se adopta por unanimidad o no— para tratar de anticipar la trayectoria futura del tipo de los fondos federales.
En nuestra opinión, la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios. Tanto la naturaleza del actual shock energético como la recuperación gradual del mercado laboral respaldan la continuidad de la política monetaria vigente. Además, Kevin Warsh no tiene prisa por modificar el rumbo de los tipos de interés sin haber hecho públicos previamente los resultados de los cinco grupos de trabajo anunciados el pasado mes de mayo. En otras palabras, la Reserva Federal se ha dado margen para ganar tiempo.