Olli Rehn llama a crear un activo europeo “seguro y líquido” que de profundidad y vertebre el mercado de bonos

Olli Rehn, gobernador del Banco de Finlandia, ha abogado por un nuevo impulso para el desarrollo de «activos seguros y líquidos» europeos que respalden al euro en el ámbito internacional y reduzcan los costes de endeudamiento.

En su conferencia "Back to school: Passing Europe's triple test" («Vuelta al cole: Superando la triple prueba de Europa») durante el foro nórdico de SSA organizado por OMFIF el 19 de agosto en Helsinki (Finlandia) Rehn ha afirmado que «las necesidades de financiación de Europa son grandes o incluso gigantescas, y nuestros mercados de capitales deberían ajustarse mejor a la escala y las necesidades de la economía europea».

Rehn arrancó advirtiendo que, tras el receso estival, Europa debe afrontar tres retos estructurales gigantescos:

Capacidades de defensa: La necesidad de reforzar urgentemente la seguridad europea.

Transición energética y climática: Diversificar fuentes de energía acelerando la transición verde.

Productividad e innovación: Revertir la brecha de productividad frente a EE. UU. mediante la inversión.

Para financiar este esfuerzo masivo, Rehn argumentó que las finanzas públicas nacionales por sí solas no bastan y utilizó la metáfora del fútbol señalando que «tenemos buenos jugadores e instituciones fuertes, pero la infraestructura del terreno de juego (el mercado) aún necesita trabajo». Un activo seguro y líquido a nivel europeo profundizaría y vertebraría el mercado de bonos.

Rehn señaló que un «activo seguro» europeo podría además contribuir a reducir la salida de capitales de inversores europeos hacia EE. UU., donde Europa estaba ayudando efectivamente a financiar el «privilegio exorbitante» de Estados Unidos, e instó a una mayor mutualización en la emisión de deuda y a una mayor claridad sobre el papel a largo plazo de la deuda de la UE.

Se refirió además a la encuesta de 2026 del OMFIF en el informe Global Public Investor, donde el 55% de los encuestados afirmó que aumentaría sus reservas en euros si la UE se convirtiera en un emisor permanente a gran escala. Y subrayó la importancia de las facilidades repo del BCE recientemente reforzadas, que permiten a los bancos centrales extranjeros acceder a liquidez en euros respaldada por colateral de alta calidad denominado en euros.

Consciente de que el desarrollo de activos europeos comunes mediante un mayor endeudamiento conjunto es sumamente impopular en Alemania y en otros gobiernos del norte, incluido el suyo, Rehn subrayó: «Unas finanzas públicas nacionales saneadas siguen siendo esenciales a medida que desarrollamos instrumentos de financiación conjunta».

Sin embargo, al referirse a la necesidad de intensificar la integración de los mercados financieros europeos, afirmó: «No podemos quedarnos de brazos cruzados a menos que estemos satisfechos con nuestra irrelevancia actual».

Rehn, excomisario europeo de Ampliación y de Asuntos Económicos y Monetarios, dirige el banco central finlandés desde 2018 y es -tras los gobernadores de Luxemburgo y Grecia- el tercer miembro más antiguo del consejo de gobierno del BCE. Rehn se propone hacer avanzar el marco intelectual del BCE en ámbitos políticos clave, y ya el pasado 18 de agosto, en un artículo para el Financial Times, abogó por una forma modificada de forward guidance respecto a las perspectivas de los tipos de interés.

 

Redacción Consejeros
Queremos contar qué piensan, y por qué, quienes administran nuestros capitales, nuestros votos y nuestros derechos. En las grandes sociedades cotizadas y en las grandes instituciones surgidas para defendernos y representarnos, para marcar el rumbo.

Lo más leído