El sector financiero afronta una transformación histórica impulsada por la tokenización de depósitos, las stablecoins y el euro digital. Según el World Payments Report 2027 del Capgemini Research Institute, se prevé que estos instrumentos representen aproximadamente el 4% del volumen mundial de pagos en 2030, afectando a fuentes de ingresos muy rentables como las comisiones por cambio de divisa, las operaciones entre bancos internacionales, la rentabilidad del saldo en tránsito y las tarifas de procesamiento.
La causa principal radica en las ineficiencias del modelo actual: el 74% de las grandes corporaciones considera demasiado lentos los pagos transfronterizos -con medias de 3,5 días de demora- y busca alternativas para evitar la pérdida del 2% del valor que asume en cada operación.
Lo que el informe define como "dinero inteligente acelerado", que incluye stablecoins, depósitos tokenizados y Moneda Digital de Banco Central (CBDC), permite que el dinero haga algo más que simplemente moverse entre cuentas. Al permitir operaciones 24/7, reglas integradas y liquidaciones en tiempo real, estos instrumentos reducen las fricciones en los flujos de pagos transfronterizos.
El dato clave es que en la actualidad hay hasta 4 billones de dólares parados en cuentas de liquidación que no generan nada. Con estos nuevos instrumentos, ese dinero se liberaría para prestar e invertir.
La demanda corporativa de estos instrumentos no para de crecer y los bancos siguen siendo los proveedores preferidos. De hecho, el 71% prefiere hacerlo con su banco si le cuesta lo mismo, pero el 60% se iría a un proveedor no bancario si su banco no mantienen el ritmo de evolución. Además, el 36% de los pagos B2B de esas empresas pasa por entidades no bancarias.
"Los volúmenes de transacciones hacen imposible que los bancos permanezcan al margen. Con 230.000 millones de dólares en juego, los bancos deben decidir qué papel quieren desempeñar en este ecosistema emergente. Un grupo selecto de bancos ya ha tomado su decisión y está dando forma a los estándares y a la gobernanza que definirán el mercado", afirma Jeroen Hölscher, Global Head of Payment Services de Capgemini.
Por este motivo, los ejecutivos bancarios identifican los depósitos tokenizados como la principal prioridad a corto plazo, debido a su capacidad para permanecer en los balances y encajar en la normativa vigente. Sin embargo, solo el 21% de los bancos —clasificados como líderes— está ampliando activamente al menos un instrumento de dinero inteligente acelerado, mientras que el 79% restante todavía está evaluando su posición.
Sin embargo, incluso entre los líderes persisten importantes carencias estructurales. Algo más de la mitad (56%) afirma disponer del talento y las competencias necesarios para desarrollar y mantener activos digitales, ni tampoco la preparación técnica y las capacidades necesarias para respaldar la tokenización, los contratos inteligentes y la interoperabilidad entre redes financieras.
En su 22.ª edición, el informe de Capgemini Research Institute encuestó a más de 1.100 grandes empresas con ingresos superiores a 1.000 millones de dólares. En promedio, los encuestados señalan que operan en 14 mercados, mantienen 11 relaciones bancarias y realizan el 34% de su volumen de pagos B2B mediante operaciones transfronterizas.