La IA generativa representa una oportunidad de impacto financiero directo para la banca en todo el mundo, pero para que la tecnología aporte rentabilidad medible, las instituciones financieras deben superar una barrera crítica de inversión. Por ejemplo, si una empresa destina una inversión muy escasa a la IA, el retorno económico es casi nulo. Estas son algunas de las conclusiones del White Paper "The AI-Powered Banking Shift", elaborado por el proveedor tecnológico Softtek.
El estudio subraya que los bancos líderes se están distanciando de los rezagados al migrar de la simple adopción de IA a un modelo institucional AI-First. Mientras que una organización convencional coloca soluciones inteligentes de forma aislada en su infraestructura heredada, una entidad AI-First rediseña sus procesos de extremo a extremo y su núcleo tecnológico bajo la premisa de que la IA es la capa central operativa.
Este rediseño estructural altera el principio fundamental bajo el cual el banco crea valor, de manera que propicia un modelo financiero de coste marginal decreciente que puede absorber grandes volúmenes de negocio sin necesidad de replicar estructuras físicas o de personal.
El encaje de la IA en la banca es especialmente profundo porque el sector es, en esencia, una industria basada en el procesamiento de información, cuyos activos más valiosos son los datos de transacciones, comportamientos y riesgos.
La aparición de plataformas tecnológicas globales, neobancos nativos de IA y proveedores de finanzas inteligentes -que operan sin sistemas tecnológicos heredados - amenaza con relegar a la banca tradicional a meros “proveedores de balance” si no controlan la relación directa con el cliente ni la capa de recomendación algorítmica.
Según explica, Israel Quiñonero, director de Tecnología para Banca en Softtek EMEA, “la ventana de oportunidad para construir ventajas competitivas sostenibles en IA es real, pero no es infinita. Las entidades financieras que permanezcan en una fase de observación o experimentación periférica verán cómo la ventaja acumulativa de los líderes generará una asimetría de capacidades que no podrá solucionarse posteriormente con inversiones tardías. El mapa competitivo del futuro financiero se definirá por quién controle y ejecute la IA a escala en el presente”.