Los principales índices europeos cerraron con pérdidas superiores al 1%, en una jornada marcada por un claro movimiento de aversión al riesgo. El fuerte repunte del precio del petróleo y el endurecimiento de las expectativas sobre los bancos centrales pesaron sobre la renta variable, llevando al Euro Stoxx 50 a retroceder un 1,7% y al Ibex 35 un 1,6%.
A cierre europeo, en Estados Unidos las ventas se intensificaron tras una decepcionante acogida a los resultados de varias compañías tecnológicas. El Nasdaq Composite lideraba las caídas con un descenso del 2,4%, seguido del S&P 500 con un -1,3% reflejando el deterioro del sentimiento inversor hacia el sector tecnológico y las compañías vinculadas a inteligencia artificial.
El principal catalizador de la jornada fue el fuerte repunte del precio del petróleo. El Brent superó los 100 dólares por barril por primera vez en meses tras la escalada de las tensiones en el Estrecho de Ormuz, un movimiento que reavivó los temores sobre la inflación y provocó un deterioro generalizado del apetito por el riesgo.
El Banco Central Europeo mantuvo los tipos de interés en el 2,25%, tal y como esperaba el mercado. No obstante, el tono de Christine Lagarde fue más restrictivo de lo previsto, dejando abierta la posibilidad de una subida de 25 puntos básicos en septiembre si la inflación continúa mostrando resistencia, circunstancia que añadió presión tanto sobre la renta fija como sobre la renta variable.
La temporada de resultados ofreció un balance mixto. Mientras Nokia, Roche y Dassault Aviation publicaron cifras superiores a las previsiones, la acogida de los resultados tecnológicos en Estados Unidos fue más fría, incrementando las dudas sobre la rentabilidad futura de las fuertes inversiones realizadas en inteligencia artificial.
Jornada de nuevos repuntes en las rentabilidades de la deuda soberana. El aumento del precio del petróleo y el tono más restrictivo del BCE reforzaron las expectativas de que los tipos de interés permanezcan elevados durante más tiempo.
En este contexto, la rentabilidad del Bund alemán a 10 años aumentó hasta el 3,20% subiendo 4 pb, la del bono español alcanzó el 3,67% aumentando 4 pb y la del Treasury estadounidense repunto 4 pb hasta 4,70%.
El Brent avanzó un 7% hasta por encima de 100 dólares por barril, convirtiéndose en el principal protagonista de la sesión tras el aumento de la tensión en Oriente Medio.
Por el contrario, el oro sorprendió con una caída del 1,9%, penalizado por el fortalecimiento del dólar y el incremento de las rentabilidades reales.
En el mercado de divisas, el EUR/USD retrocedió un 0,3% hasta 1,138, reflejando la fortaleza de la divisa estadounidense.