Los principales índices cerraron con avances generalizados, apoyados por un informe de empleo estadounidense más débil de lo esperado que redujo las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal. En Europa, el DAX lideró las ganancias con un 0,7%, seguido del Euro Stoxx 50 (+0,3%) y el Ibex 35 ha ganado este viernes un escaso 0,02% pero se mantiene por encima de los 20.000 puntos.
A cierre europeo, en Estados Unidos, el Nasdaq 100 era el índice con mejor comportamiento al subir un 1,3%, favorecido por el sector tecnológico. El S&P 500 avanzaba un 0,6% en una sesión en la que el mercado interpretó el debilitamiento del empleo como una señal de menor presión para que la Fed siga endureciendo.
A nivel sectorial, Tecnología, Salud y Comunicaciones lideraron las ganancias en el Euro Stoxx 50. En el Ibex 35 destacó igualmente Tecnología, mientras que Materiales fue el sector más débil. En Estados Unidos, Tecnología y Comunicaciones volvieron a situarse entre los segmentos con mejor comportamiento relativo.
La principal referencia de la jornada fue el informe de empleo de Estados Unidos. La economía destruyó inesperadamente 23.000 puestos de trabajo en julio, frente a las expectativas de creación de empleo, mientras que los datos de mayo y junio fueron revisados a la baja en 103.000 puestos. Aunque la tasa de paro descendió hasta el 4,1%, el conjunto del informe apuntó a un mercado laboral claramente menos dinámico.
La reacción del mercado fue positiva, ya que el debilitamiento del empleo redujo significativamente las probabilidades de una subida de tipos en septiembre. El movimiento favoreció especialmente a los activos de mayor duración, impulsando al sector tecnológico y provocando una caída de las rentabilidades de la deuda soberana, especialmente en Estados Unidos.
En el frente geopolítico, las negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz continuaron avanzando lentamente. Donald Trump señaló que las conversaciones progresan, aunque los nuevos ataques iraníes mantuvieron cierta prima de riesgo sobre las materias primas energéticas.
La temporada de resultados europea continuó siendo un soporte adicional para la renta variable.
Las rentabilidades soberanas descendieron de forma generalizada tras el informe de empleo estadounidense. La TIR del Treasury a 10 años cayó 3 puntos básicos hasta el 4,65%, reflejando una reducción de las expectativas de nuevas subidas de tipos por parte de la Fed. En Europa, la rentabilidad del Bund alemán descendió hasta el 3,13% y la del bono español al 3,56%.
El Brent subió un 1,2% hasta 83,5 dólares por barril.
El oro avanzó un 2,4% hasta 4.340 dólares por onza y encamina su mejor semana desde enero.
El EUR/USD avanzó un 0,3% hasta 1,156.