Contra la vida

Agenda 2030

Compartir

Mejor dinamitar la Tierra y acabar con todo», pregona un joven inglés, ni loco ni terrorista: es adepto del antinatalismo. Su doctrina propugna la extinción del género humano por supuestas razones éticas, morales, políticas y demográficas esbozadas en la Grecia clásica. Tesis del pensamiento del filósofo Arthur Schopenhauer, introductor en Europa del ideario budista del nirvana, serenidad absoluta que anula la voluntad de vivir, popularizada por epígonos eminentes: Gustave Flaubert, Emil Cioran… Si el economista Thomas Malthus advirtió sobre los riesgos del crecimiento poblacional incontrolado ante los limitados recursos del Planeta, el antinatalismo –formulado por Théophile de Giraud en libro de título provocativo- opta por la desaparición. Algunos apóstoles proponen el control demográfico mediante la selección del «ser óptimo», capaz de culminar objetivos socioeconómicos y estratégicos programados. «Es un error traer nuevos seres humanos al mundo», proclama David Benatar, profesor en la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Este nihilista considera tan «terrible» la vida que no merece ser vivida; como dolor y sufrimiento son perversidades intrínsecas, «arrojarnos a la existencia no es beneficio, sino maldad», aduce. Nutridos grupos amplifican tales mensajes en redes sociales.

Consecuencias: viral la insólita demanda del joven indio que en 2019 denunció a sus progenitores por traerle al mundo «sin su consentimiento» y exige ser indemnizado «por vivir». «No hagas nada por tus padres si no quieres», recalca en vídeos que siguen entusiastas prosélitos; también su madre, «orgullosa» de su «valentía» e «independencia» por equiparar nacimiento y esclavitud y reducir el don de la vida a mera concupiscencia. «No vivo mal, pero preferiría no haber nacido», apostillan blogueros y youtubers del movimiento India Sin Niños; exhortan a parejas infértiles a «no sentirse incompletos», porque «es sexy» no tener hijos.

Efectos: inusitada quiebra del afecto, notable proliferación de adolescentes irritados, desafiantes y agresores, reacios a toda responsabilidad. Acusan a sus deudos por bagatelas antes resueltas por padres investidos de autoridad. Drama social padecido por familias normalizadas y desestructuradas, agudizado por el confinamiento, informa la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio-Parental.♦

Donato Ndongo
Nacido en Niefang (Guinea Ecuatorial) en 1950. Escritor, periodista y exiliado político, fue corresponsal y delegado de la agencia española EFE en África central (1987-1995). Director del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Murcia (2000-2004) y profesor visitante en la Universidad de Missouri-Columbia (2005-2008), ha sido profesor titular de diversas universidades americanas, africanas y europeas. Es autor de los ensayos Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial (1977) y Antología de la literatura guineana (1984), coautor de España en Guinea (1998), y autor de tres novelas traducidas a varios idiomas. Colabora habitualmente con medios como El País, ABC, Mundo Negro, The Corner y la revista impresa Consejeros.

Configuración de cookies

Selecciona las categorías de cookies que deseas permitir. Consulta nuestra Política de Cookies para saber más.

Estas cookies son esenciales para el funcionamiento básico del sitio web y no pueden desactivarse. Incluyen funciones de seguridad y accesibilidad básica.

Nos ayudan a entender cómo los usuarios interactúan con nuestro sitio, qué contenidos son más populares y cómo podemos mejorar la experiencia de navegación.

Permiten conocer tus preferencias para mostrarte contenido y publicidad personalizada relevante, y medir la efectividad de nuestras campañas.