TSK ha debutado este miércoles en la Bolsa española marcando un primer precio de 5,28 euros, que implica una revalorización del 4,55% con respecto a los 5,05 euros en los que salía a cotizar.
La compañía, protagonista del primer debut bursátil de este 2026, ha llevado a cabo una ampliación de capital de 150 millones entre inversores institucionales, para la que ha recibido cuatro veces más demanda que las acciones ofrecidas.
Durante el toque de campana su presidente, Sabino García Vallina, ha dicho que "el grupo es una compañía global que ahora cotiza en el mercado, pero seguirá siendo una empresa asturiana y familiar".
Juan Flames, consejero delegado de BME, que ha dado la bienvenida a la nueva empresa cotizada, ha señalado cómo la compañía "ha sorteado con valentía la inestabilidad geopolítica".
TSK tiene previsto destinar los fondos netos de la oferta a reforzar su posición de patrimonio neto, mejorando su flexibilidad financiera para acelerar su plan estratégico de crecimiento orgánico. En concreto, la compañía planea apoyar la expansión industrial y el crecimiento en mercados clave donde ya cuenta con presencia consolidada, incluyendo Europa, Norteamérica y Oriente Medio, así como en tecnologías clave como la generación de energía estable, la descarbonización industrial, las infraestructuras eléctricas y las instalaciones de manejo de minerales críticos.