Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Las dudas con relación a la sostenibilidad de la tregua en Oriente Medio provocaron que ayer los principales índices bursátiles europeos cerraran la jornada a la baja, lastrados por un nuevo repunte del precio del crudo, aunque lo hicieron por encima de sus niveles más bajos del día, alcanzados tras la apertura de Wall Street. El hecho de que el estrecho de Ormuz siga prácticamente cerrado al tráfico fluvial y las acusaciones de Irán de que se había roto el acuerdo de alto el fuego al seguir Israel atacando posiciones de los terroristas de Hezbolá en el Líbano, provocaron ayer que el precio del crudo volviera a subir tras la fuerte caída experimentada el día precedente. Los valores más ligados al ciclo económico, entre ellos los de ocio y turismo, los de distribución minorista y los tecnológicos, concretamente los fabricantes de software -una nueva aplicación presentada por Anthropic ha hecho nuevamente “saltar las alarmas” en el sector- fueron los que peor se comportaron ayer en las bolsas europeas, con los de la energía, los del sector químico y las utilidades liderando las alzas. Los bonos, tras el fuerte repunte que experimentaron sus precios durante la sesión del miércoles, ayer volvieron a las andadas, cayendo con cierta intensidad, lo que provocó un aumento de sus rendimientos.
No obstante, ayer hubo activos que no siguieron la pauta habitual de las últimas semanas, cuando el precio del petróleo subía como consecuencia del conflicto en Oriente Medio. Así, el dólar, que venía mostrando gran fortaleza durante este periodo, actuando como principal activo refugio, ayer cedió terreno con relación al resto de las principales divisas. Asimismo, tanto el precio del oro como el de la plata se mantuvieron en positivo durante toda la sesión, desmarcándose de este modo de la caída de las acciones y de los bonos. Entendemos que, por tanto, hubo muchos inversores que ayer siguieron mostrando cierto optimismo con relación a la situación en Oriente Medio, dando de esta forma “una oportunidad” y “apostando” por un positivo resultado de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán.
En Wall Street la sesión de ayer se inició claramente a la baja, en línea con el comportamiento que venían mostrando las bolsas europeas. Sin embargo, el anuncio por parte del primer ministro israelí, Netanyahu, de que había dado orden de comenzar conversaciones con el Líbano, país con el que llevan en “guerra” prácticamente desde la fundación de Israel, provocó un giro de 180 grados de los principales índices de Wall Street, facilitando que cerraran nuevamente al alza, y ya van siete sesiones de forma consecutiva, lo que supone para el S&P 500 su racha alcista más larga desde octubre de 2025 y para el Nasdaq Composite la más larga desde agosto de 2024. Ambos índices registran además sus mejores rachas de siete días desde el 30 de abril del año pasado. Decir igualmente, que el Nasdaq Composite está a punto de dejar atrás la fase de corrección técnica en la que había entrado, ya que ha subido un 9,8% desde sus recientes mínimos -superará la corrección cuando haya subido más del 10%-.
En este mercado fueron los valores de consumo discrecional, los de servicios de comunicación y los industriales los que lideraron las alzas, mientras que, en sentido contrario, los de la energía fueron los que peor comportamiento tuvieron, lastrados por el hecho de que el precio del petróleo, que había comenzado la sesión de Wall Street con sensibles avances, cedió al cierre gran parte de lo ganado.
Señalar, por otro lado, que ayer se publicó en Estados Unidos el índice de precios del consumo personal del mes de febrero, el PCE. La lectura de febrero, que no recoge todavía el repunte de los precios de la energía provocado por el conflicto de Oriente Medio, dejó algo fríos a los inversores, al confirmar que la inflación en Estados Unidos sigue reacia a descender y permanece muy por encima del objetivo del 2%, establecido por el banco central del país.
En ese sentido, destacar que hoy el Departamento de Trabajo publicará la lectura del IPC de marzo en Estados Unidos, lectura que ya sí debe mostrar el impacto que en la inflación estadounidense ha tenido el repunte de los precios energéticos. Así, se espera que el IPC haya subido en el mes casi un 1% con relación a febrero, y que su tasa interanual de crecimiento se haya situado muy por encima del 3%, hecho este que dificulta en gran medida la actuación de la Fed en materia de tipos de interés.
Siendo ésta la principal cita del día -antes se publicará en Alemania la lectura final del IPC de marzo, que no debe diferir mucho de su preliminar, que ya mostró el efecto de la subida de los precios de la energía en la inflación del país-, hasta entonces, y si no surgen nuevas noticias poniendo en peligro las negociaciones de paz que sostendrán este fin de semana Estado Unidos e Irán, esperamos que las bolsas europeas se mantengan en positivo, en línea con el comportamiento mostrado por las asiáticas esta madrugada, confirmando de esta forma el relativo “optimismo” que sobre la evolución del conflicto de Oriente Medio muestran los inversores. Posteriormente, serán los datos del IPC estadounidense los que determinen si las bolsas europeas son capaces o no de mantener el buen tono hasta el cierre del día.
Por lo demás, cabe señalar que esta madrugada el dólar recupera algo del terreno cedido ayer con relación al resto de principales divisas mundiales; que el precio del crudo rebota ligeramente; que el del oro y el de la plata no muestran grandes cambios; y que los precios de las principales criptomonedas también se vienen estables.