Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Los principales índices bursátiles europeos cerraron ayer con fuertes alzas, muy cerca de sus niveles más elevados del día. Detrás de este buen comportamiento de los activos de riesgo de la región estuvo la nueva caída del precio del petróleo, consecuencia de dos factores principalmente: i) el hecho de que a pesar de la ruptura de las negociaciones de paz entre EEUU e Irán el pasado fin de semana y del posterior bloqueo del estrecho de Ormuz por la Armada estadounidense, el alto el fuego temporal -dos semanas- se haya mantenido, y ii) las declaraciones por ambas partes de que es muy factible que en cuestión de días se retomen las negociaciones de paz que, probablemente, se volverán a llevar a cabo en Islamabad (Pakistán). En ese sentido, ayer se filtraron noticias sobre un acercamiento de posturas, sobre todo en el tema del programa armamentístico nuclear de Irán.
De este modo, la nueva caída del precio del crudo, que situó el mismo en su variedad Brent (futuro) alrededor de los $ 95 el barril, animó a los inversores a incrementar sus posiciones de riesgo, favoreciendo el comportamiento tanto de las acciones como de los bonos, activos estos últimos cuyos rendimientos, tras haber vuelto a repuntar el lunes, ayer cedieron casi todo lo ganado en esa sesión. Por sectores, en las bolsas europeas ayer fueron los valores de media, los de ocio y turismo, liderados por las aerolíneas, los bancos, los de materiales de construcción y los tecnológicos los que lideraron las alzas, mientras que, en sentido contrario, fueron los valores del sector de la energía los que peor se comportaron, cerrando todas las acciones de las compañías petroleras con significativos descensos. Cabe señalar que, desde el inicio de la tregua, los principales índices bursátiles europeos han recuperado una parte importante de lo cedido en marzo, con muchos de ellos situándose a punto de salir de la fase correctiva en la que habían entrado, para lo cual tienen que subir más del 10% desde sus recientes mínimos históricos.
En Wall Street la sesión de ayer fue también muy positiva, con los principales índices de este mercado cerrando el día con fuertes avances, con el S&P 500 situándose nuevamente muy cerca de sus recientes máximos históricos. En este mercado fueron los valores del sector del consumo discrecional, los de servicios de comunicación y los tecnológicos los que lideraron las alzas, mientras que los de la energía y los de corte más defensivo, entre ellos los de consumo básico y las utilidades, fueron los que peor lo hicieron, con los primeros de ellos experimentando fuertes descensos, lastrados por la caída de los precios del petróleo. En este mercado fue muy bien recibida la publicación del índice de precios de la producción (IPP) de marzo, variable que tanto en términos mensuales como en tasa interanual repuntó menos de lo esperado. En este sentido, decir, que es factible que ya comience a notarse el efecto base de los aranceles, implementados por la Administración estadounidense en abril de 2025, pero que conllevaron alzas en los precios de muchos productos antes de esa fecha. Igualmente, los buenos resultados trimestrales que se han venido publicando en los últimos días, entre ellos los de los grandes bancos estadounidenses, están ejerciendo como soportes a estas bolsas.
Los inversores, por tanto, han optado por descontar que el conflicto de Oriente Medio va a finalizar en breve, lo que limitará el daño que ya están provocando en la economía mundial. No obstante, hay que señalar que los mercados no parecen preparados para un nuevo fracaso de las negociaciones de paz, algo que podría ocurrir, con los inversores mostrándose muy optimistas con relación al resultado de las mismas, dado el evidente interés del presidente estadounidense, Trump, por “dar carpetazo” a este tema. El problema es que ya no sólo depende de la voluntad de EEUU, sino que otras partes de la ecuación, tales como Irán o Israel, podrían poner trabas relevantes al escenario que han comenzado a descontar los inversores. Es por ello que, a pesar de la “euforia” por lo que atraviesan los mercados en estos momentos, seguiríamos actuando con cierta prudencia, a la espera de que fructifiquen las mencionadas negociaciones y se alcance un acuerdo de paz duradero.
Hoy esperamos que los principales índices europeos abran la sesión de forma mixta, probablemente a la baja pero sin grandes cambios, con los inversores procesando los resultados trimestrales de dos importantes compañías europeas: ASML Holding (ASML-NL), la mayor fabricante mundial de litografías para la fabricación de semiconductores avanzados y la compañía que mantienen un peso relativo más elevado en el Euro Stoxx 50 (más del 10%), cuyas cifras han superado lo esperado por los analistas, aunque sus expectativas, siendo positivas, no han terminado de convencer en un principio a los inversores -sus acciones vienen algo a la baja en la preapertura-, y la compañía de lujo francesa Kering (KER-FR), que al igual que ha sucedido con LVMH (MC-FR), ha visto como sus ventas se veían lastradas en los mercados de Oriente Medio, cada vez más importantes para el lujo, por el inicio del conflicto en la región. En este caso, sus acciones ceden con fuerza en la preapertura.
Posteriormente, serán, como en días anteriores, el comportamiento del precio del petróleo y la apertura de Wall Street los factores que determinen la tendencia que adoptan las bolsas europeas al cierre de la sesión. Por lo demás, cabe destacar que esta madrugada las principales bolsas asiáticas han vuelto a cerrar al alza, nuevamente lideradas por las de Corea del Sur y Taiwán, mercados en los que los valores tecnológicos mantienen un elevado peso; que el dólar no presenta grandes variaciones con relación al resto de divisas tras la fuerte caída que experimentó ayer; que el precio del crudo repunta; que el del oro y el de la plata vienen ligeramente a la baja; y que las principales criptomonedas también ceden terreno de forma moderada.