España, el país que más contribuye al crecimiento demográfico de la UE gracias a la inmigración

El Consejo General de Economistas de España (CGE) y la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) celebraron hace unas semanas una jornada dedicada al impacto migratorio sobre la economía española, dentro de su ciclo de Cuestiones Estructurales de la Economía Española.

Durante la sesión participaron varios intervinientes que presentaron diferentes trabajos y perspectivas sobre el tema. Pilar Cuadrado Salinas, especialista en Análisis Cuantitativo y Gestión de Información Económica del Banco de España, explicó que España es actualmente el país que más contribuye al crecimiento demográfico de la Unión Europea gracias a la inmigración. En concreto, indicó que, “en 2024, pese a representar aproximadamente el 11 % de la población de la Unión, concentró cerca de la mitad del crecimiento demográfico registrado en el conjunto comunitario”. También presentó una estimación de la contribución de la inmigración al crecimiento económico, según la cual entre 2022 y 2025 la población inmigrante aportó aproximadamente 1,7 puntos porcentuales del crecimiento medio anual del PIB (3,7 %) y 0,5 puntos del crecimiento medio anual del PIB per cápita (2,7 %).

Cuadrado señaló que “además del impacto demográfico, la inmigración ha tenido un notable impacto en el crecimiento del PIB y del PIB per cápita. Sin embargo, la relación positiva entre inmigración y crecimiento económico es muy compleja y requiere un análisis económico que vaya más allá de una simple descomposición mecánica y que contemple tanto los determinantes como los efectos de la inmigración”.

La segunda intervención fue la de Ismael Gálvez Iniesta, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universitat de les Illes Balears (UIB), quien repasó la intensa transformación demográfica experimentada por España durante las últimas décadas. En esta línea, el experto explicó que “la actualización de sus investigaciones con datos correspondientes al periodo 2014-2024 muestra resultados distintos a los observados durante la etapa 2005-2013, lo que pone de manifiesto que los efectos económicos de la inmigración evolucionan con el tiempo y dependen tanto del contexto económico como de la composición de los flujos migratorios”.

Gálvez afirmó que “España ha protagonizado una de las transformaciones demográficas más intensas de Europa: la población extranjera ha pasado del 2 % en 1990 al 18,5 % en 2024”. Y añadió que “la evidencia económica disponible para España apunta a efectos moderados y, en conjunto, positivos sobre el empleo nativo. Sin embargo, estos efectos varían según el nivel educativo y la cualificación de los trabajadores: cuando inmigrantes y nativos compiten por las mismas tareas, la presión sobre el empleo y los salarios es mayor, mientras que cuando se especializan en ocupaciones distintas y complementarias, los nativos tienden a beneficiarse”.

Redacción Consejeros
Queremos contar qué piensan, y por qué, quienes administran nuestros capitales, nuestros votos y nuestros derechos. En las grandes sociedades cotizadas y en las grandes instituciones surgidas para defendernos y representarnos, para marcar el rumbo.

Lo más leído